José María Cabeza: “Las tejas y los ladrillos cerámicos son mucho más duraderos que otros materiales de construcción, como la piedra”

Entrevista a José María Cabeza, Arquitecto Técnico, profesor de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Edificación, experto en conservación del patrimonio histórico y, muy recientemente, Premio Nacional de Edificación.

Enhorabuena por el Premio Nacional de Edificación. Se dice que nadie es profeta en su tierra y muchas veces, lo más difícil, es conseguir el reconocimiento de nuestros colegas y compañeros. Usted ha conseguido las dos cosas. Tiene un gran reconocimiento en Sevilla y goza de la consideración de sus compañeros. ¿Qué ha supuesto que le concedan el Premio Nacional de Edificación otorgado por el CGATE a propuesta del Colegio de Sevilla?

Primero fue una grata sorpresa porque desconocía que la Junta de Gobierno de mi Colegio había presentado la candidatura y segundo una satisfacción por ser reconocido profesionalmente por mis compañeros cuando estoy a punto de cumplir medio siglo de ejercicio profesional.

El Jurado destacó en su acta su dilatada trayectoria profesional y los distintos ámbitos en los que ha trabajado… desde la enseñanza, cargos en la administración, a la defensa del Patrimonio o su larga responsabilidad (18 años) al frente del Real Alcázar de Sevilla. ¿Qué parte de su trayectoria ha sido más enriquecedora profesional y personalmente?

Cuando en el año 2014 el Ministerio de Educación y Cultura me concedió el Premio Nacional de Restauración y Conservación de Bienes Culturales, una de las referencias que usó el Jurado fue que en mi trayectoria profesional había conseguido cerrar el anhelado círculo profesional porque me había iniciado en la empresa privada, después había gestionado la pública y finalmente me dedicaba a la enseñanza universitaria. Sinceramente creo que todas esas etapas técnicas y profesionales han sido determinantes en mi formación.

¿Cómo se compagina el mantenimiento de los edificios para adaptarlo a sus nuevas necesidades (nuevos usos en muchos casos o medidas de eficiencia energética) con el respeto por su historia y sus elementos originales?

A través del amplio conocimiento de los edificios se puede intentar sostener las capacidades de los mismos, con un riguroso programa de mantenimiento preventivo y en ocasiones, las menos, correctivo. Adaptarlos a nuevas necesidades sí requiere la elaboración de un proyecto de mejoras o rehabilitación que resuelva todos los objetivos demandados. Debemos reconocer que estamos viviendo una época muy activa en avances tecnológicos en el sector de la edificación que ayudan, sin lugar a dudas, a conseguir mejores edificios, más eficientes, más saludables y, cómo no, más confortables.

Respeto por la historia y la arquitectura tradicional

Hay veces que se opta por un sistema de aislamiento térmico por el exterior (SATE) que cambia completamente la fachada original de, por ejemplo, ladrillo visto u otros materiales. ¿Estaría a favor de buscar otras soluciones para respetar las fachadas originales y contribuir a una mejor relación pasado-presente de la arquitectura?

Depende el interés que ofrezca la fachada existente que puede o no ser la original, nivel de protección del edificio y alcance de la intervención. Cada edificio requiere soluciones que se adapten a las características del mismo, lo que nos conduce a un detenido proceso de investigación para encontrar las soluciones y argumentos que resuelvan las necesidades y respeten la normativa vigente junto con el presupuesto asignado.

En Hispalyt, como asociación que representa a los fabricantes de cerámica estructural, nos gustaría contar con su visión sobre cómo estos materiales, por su durabilidad, favorecen la conservación del Patrimonio Histórico y Artístico de nuestro país…

Gran parte de mi actividad profesional la he desarrollado en Sevilla donde su edificación se sustenta en la cerámica porque en nuestro entorno no hay canteras pétreas importantes. Fíjese que solo hay cuatro edificios construidos con muros de piedra: la Catedral, el Ayuntamiento, el Hospital de las Cinco Llagas (hoy sede del Parlamento de Andalucía) y la Fábrica de Tabaco (Universidad de Sevilla). Hay otras muchas portadas de piedra pero en edificios de fábrica de ladrillo como las del Palacio de San Telmo, Palacio Arzobispal, Museo de Bellas Artes, etc. Es evidente, por tanto, que los canteros que trabajaron para construir el patrimonio sevillano eran forasteros porque la mano de obra autóctona que trabajaba en la construcción eran albañiles con amplios conocimientos para aplicar los ladrillos procedentes, fundamentalmente, de la Vega de Triana en la elaboración de fábricas que han perdurado muchas centurias y permanecen.

«Gran parte de mi actividad profesional la he desarrollado en Sevilla donde su edificación se sustenta en la cerámica porque en nuestro entorno no hay canteras pétreas importantes»

¿Cuál es su opinión sobre el mantenimiento y la conservación de materiales como el ladrillo o la teja cerámica, milenarios en muchas ocasiones?

Es sin duda mucho más duradero que otros muchos materiales, como la piedra. A mis alumnos de “Restauración y patologías de edificios” de 4º curso del grado de Edificación se lo comento, es más les digo que las fábricas pétreas tenemos siempre que mantenerlas como a “los niños y niñas chicas: limpitas y sequitas” porque esas condiciones son fundamentales para su conservación. Sin embargo, esa recomendación no es precisa en la construcción cerámica.

Hablemos de tejas. Hemos visto casos de rehabilitación de patrimonio en el que se sustituyen las tejas buscando el mayor parecido al aspecto original y otros en los que se rehabilita toda la cubierta y se vuelven a utilizar las tejas originales. ¿Es usted partidario de aprovechar los materiales en buen estado o apuesta por su renovación a la hora de hacer una rehabilitación?

Pues sí, creo que hay que aprovechar los materiales que se encuentren en buen estado y cumplan con cuantos requerimientos contenga el proyecto que, a su vez, se ha de adecuar a la vigente normativa. Para mí y en cuantas intervenciones se pretendan realizar en el patrimonio arquitectónico se ha de cumplir con tres requisitos fundamentales: diagnosis sumarial y completa, mínima intervención y máxima difusión.

Un buen ejemplo de sustitución de tejas se realizó en la Catedral de Sevilla con la fabricación de tejas árabes artesanas que simulaban completamente las originales…

En la intervención que hicieron para reconstruir parte de los faldones que se hundieron en la primera mitad de la década de los ochenta del pasado siglo, justo en el espacio habilitado para biblioteca colombina que es colindante con el Patio de los Naranjos, sí procuraron repetir la elaboración de cuantas canales y cobijas se habían perdido.

Cuenta con más de 350 restauraciones en toda Andalucía, entre ellas las de la Giralda. Con respecto a la rehabilitación de cubiertas, ¿cuál ha sido la más complicada que ha realizado y cómo la solucionó?

No sería capaz de establecer un orden de prelación porque cada intervención en cubiertas ha tenido distintos requerimientos. No es lo mismo reponer unas piezas concretas deterioradas o fracturadas que levantar el material de cubrición en su totalidad para reforzar las condiciones estructurales del soporte como hicimos en la iglesia de San Juan de Marchena, iglesia de Santa Ana de Carmona o la iglesia prioral de El Puerto de Santa María. 

Y en cuanto a ladrillos, podemos encontrar un caso de éxito suyo de restauración en el segundo cuerpo de la Torre de don Fadrique. ¿Cómo fue esta intervención?

Intervine en la restauración de la torre en el año 1983 pero nuestra actuación se limitó a las humedades de filtración de la cubierta plana, carpinterías e instalación eléctrica además de la mejora y adecuación de su entorno.

«Me parece muy interesante descubrir un SATE con aplacado de ladrillo por sus amplias posibilidades para conseguir el aislamiento vertical, sin perder el aspecto constructivo»

¿Algún caso más que nos pueda reseñar de restauración o conservación de patrimonio en el que el ladrillo haya sido el protagonista?

Pudiera citar muchos, fundamentalmente en Sevilla, pero prefiero quedarme con dos de las intervenciones que dirigí en mi etapa de director conservador del Alcázar. Una de ellas es la renovación del pavimento del Patio de la Montería cuyo material (losa de Sierra Elvira y garbancillo pétreo) se encontraba muy deteriorado y proyecté una cuadrícula con losas de caliza rellena con ladrillos a sardinel procedente de la Vega de Triana. También en el Patio del León del mismo recinto palaciego sustituí el pavimento de garbancillo enmarcado por ladrillo colocado a espiga.

Renovación del pavimento del Patio de la Montería.

En una reciente entrevista que ha publicado toda la prensa de Andalucía reconocía que ha aprendido a escuchar a los edificios. ¿Cómo nos manifiestan los edificios sus carencias y sus necesidades?

Los edificios, a través de sus estilos arquitectónicos, de los materiales utilizados, de las técnicas aplicadas, de sus sistemas constructivos, etc., nos dan amplia información de su devenir en el tiempo y de una manera mucho más directa que las fuentes documentales. Los edificios nos comunican su origen, sus etapas, sus restauraciones, reparaciones o remodelaciones, etc., por ello es el documento más fiable para conocer su historia. 

Y cuando estas necesidades pasan por dotarse de eficiencia energética y sostenibilidad, ¿cómo se compaginan con la conservación del patrimonio?

La eficiencia energética, la sostenibilidad y la accesibilidad, entre otras muchas cuestiones, reflejan de una manera clara nuestra época que ha de formar parte de la historia del edificio porque, no olvidemos que nosotros también formamos parte de la historia. Eso sí, debemos ser respetuosos con todas y cada una de las etapas anteriores e integrar nuestras técnicas o sistemas de la manera más y mejor considerada. Es necesario no olvidar que los símbolos culturales más nítidos son encontrados en el patrimonio edificado recibido en su generalidad, porque desde siempre ha existido una plena cohesión entre arquitectura y sociedad.

Imágenes cedidas: Hispalyt