Continente y contenido, un invernadero y un puzzle

Nos encontramos ante un espacio polivalente diseñado por el estudio Martín Peláez para albergar diferentes actividades en el jardín infantil Fundaland, dentro de la Fundación A LA PAR.

El invernadero tiene forma de casita, destacando una estructura blanca formada a base de una serie de pórticos paralelos acero con un solo tipo de sección. Su envolvente es traslúcida y transparente dependiendo de sus lados y su orientación, generando de este modo una atmósfera interior llena de luces y sombras, brillos y reflejos. Dos grandes puertas permiten la flexibilidad del contenido, así como la ventilación del espacio.

El puzzle de colores conforma un mobiliario cambiante según el evento. Se trata de unos tableros de maderas con diferentes formas geométricas de color, cuyas patas con ruedas permiten el movimiento y la reconfiguración de usos y situaciones diversas. La atomización de dichas piezas produce un efecto “confetti”, que juega entre el interior y el exterior de forma libre.

Otros tableros, también con formas geométricas de color y mismas dimensiones, se dotan de ruedas para convertirse en portadores de plantas de gran tamaño que se mueven por la sala en busca de un nuevo uso y usuario al que darle sombra e intimidad.

Finalmente, cabe destacar una serie de banquetas circulares de madera, de pequeño tamaño, que aparecen de forma libre introduciéndose entre el mar alámbrico de patas blancas. Un lugar onírico donde confluyen lo material y lo inmaterial.

Dos grandes puertas permiten la flexibilidad del contenido, así como la ventilación del espacio

Imágenes cedidas: © Amores Pictures