Rumbo a Viena para conocer las Casas Girasol

El estudio Arenas Basabe Palacios ha diseñado y ejecutado once bloques de viviendas de diferentes escalas que acogen 82 hogares en el nuevo barrio de 10 hectáreas en Emil- Behring-Weg (Meidling, Viena). Contando con un total de 9500 m² construidos, el proyecto incluye espacios comunitarios, aparcamiento colectivo de bicicletas y comercio en planta baja.

Se busca fomentar un urbanismo colaborativo, más democrático y plural

Dentro del tejido urbano planeado, esta sucesión de edificios sirve de sutura entre elementos urbanos de carácter dispar: una edificación histórica rehabilitada como centro cultural, una agrupación de viviendas de gestión cooperativa y una plaza urbana con servicios y comercio local.

El nuevo barrio presenta un carácter eminentemente peatonal y se fomenta la continuidad del espacio natural a través del Allmende: un espacio verde salvaje, de bajo mantenimiento y con capacidad de apropiación temporal por la comunidad de vecinos, signo de identidad tanto del proyecto urbano como de su arquitectura.

El diseño de la edificación no solo respeta la idea urbana original, sino que la potencia: basan su organización en torno a la matriz de jardines que estructura el nuevo barrio. Cada bloque se construye alrededor de su jardín, que hace de soporte de una edificación variable en altura, crujía y tipo edificatorio: construcciones de pequeño tamaño (talla S) acogen viviendas unifamiliares y dúplex; edificios de mediana escala (talla M) y en altura (talla L) sirven de bloques de vivienda colectiva para un tejido urbano diverso y poroso.

La materialidad de los edificios no hace más que recalcar esta idea. Las Casas Girasol (‘Die Sonnenblumenhäuser’) visten sus fachadas a sur con cerámicas de color, abriendo todas las estancias de día al jardín. Un sistema constructivo característico de muros portantes formados por grandes bloques cerámicos aislantes (‘Hochlochziegel’) permite un diseño interior de espacios neutros, flexibles y reconfigurables.

La relación con su entorno construido presenta un balance sensible de escalas de edificación, que garantizan el buen soleamiento de todas las estancias interiores, los jardines orientados a sur y los espacios libres intermedios, creando una transición amable con las arquitecturas colindantes.

El resultado es un tejido residencial a la vez unitario y diverso, con una arquitectura que refleja la dualidad urbano/natural del proyecto de urbanismo, cualificando así la entrada al nuevo barrio de Wildgarten.

Imágenes cedidas: © Kurt Hoerbst