Circle, un coworking entre curvas sinuosas y abundante vegetación

Bajo la premisa de volver a trabajar la arquitectura como configuradora de paisaje, el estudio Jordi Herrero Arquitectos firma este proyecto, ubicado en un edificio en un polígono industrial en Son Bugadelles (Mallorca), que fue adquiriendo su configuración tras ir incorporando los diferentes condicionantes:

  • Solar y normativa. El solar es rectangular y hace esquina. Tras aplicar los retranqueos y las alturas edificables, inicialmente se generaba un prisma de dos alturas con dos sótanos.
  • Circle. La propiedad determinó el nombre del edificio antes de su diseño. Se redondearon las esquinas del prisma inicial para que la forma del edificio acompañara a la imagen que el nombre sugería.
  • Entradas y circulación. Quizás el esquema más directo consistiría en plantear la entrada por el centro de la fachada principal y, desde ahí, distribuir. En este caso, se optó por realizar cortes en las esquinas opuestas generando así los ámbitos de entrada y una circulación en diagonal.
  • Patios. Asociada a esa circulación diagonal se genera un sistema de patios que la acompaña: patio exterior frente a la entrada, doble espacio en la entrada, gran patio central, doble espacio en la entrada posterior y patio posterior exterior. La circulación diagonal unida al sistema de patios pretende dar al recorrido del edificio un cierto carácter urbano.
  • Escalera principal y espacios servidores. Enlazando con el recorrido diagonal, se ubicaron los núcleos de baños, instalaciones, ascensores, zonas de almacén, escaleras secundarias y demás. Estos núcleos incorporan también un pequeño patio. Aparte de estos núcleos servidores, la escalera principal se ubica en el recorrido diagonal como elemento protagonista.
  • Programa. Perimetralmente se sitúan los espacios destinados a oficinas, con un esquema versátil que permitiera unir diversas unidades. Como el edificio debía tener un coste ajustado, se planteó un sistema convencional de ventanas a las unidades de oficina. En los niveles inferiores, un nivel se destinó a aparcamiento y otro a almacenes alquilables.
  • Fachada verde. La fachada, muy sencilla y económica, se envolvió en un sistema de cuerdas que sirven de soporte a vegetación enredadera de hoja caduca. De esta manera, la fachada y ventanas quedaban protegidas del asoleamiento en verano y en invierno, al contrario, se aprovecha la radiación solar. El resultado es una fachada verde, cambiante, que intenta desvincularse de la imagen industrial de los edificios vecinos para pasar a generar paisaje.
  • Zonas verdes. Para completar el edificio, en la cubierta, en el cerramiento del solar, en las zonas libres del solar, en los patios y en alguna de las fachadas interiores se ha incorporado arbolado y vegetación. Con ello se completa un edificio que no solo pretende resolver un programa, sino además generar una atmósfera que tiene que ver con los parques y las zonas verdes urbanas.

Imágenes cedidas: © Jesús Granada