BIM vs CAD:  El cambio hacia el BIM en el sector AECO y sus beneficios

El modelado de información para la construcción (BIM, Building Information Modeling) se está imponiendo rápidamente como metodología de trabajo en el sector AECO (Arquitectura, Ingeniería, Construcción y Operaciones).

El software CAD genera los dibujos en 2D que vemos habitualmente en las obras de construcción, y también se ha extendido al diseño sencillo en 3D para ayudar a presentar los diseños a los clientes.

La llegada de BIM es relativamente reciente, ya que se impulsó globalmente a finales del siglo XX y no ha sido hasta la última década del XXI, cuando ha empezado a implantarse más rápidamente. En España, según los últimos datos del Observatorio CBIM del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Cataluña lidera el ranking de implantación de la metodología BIM.

Principal diferencia entre BIM y CAD

El BIM es un concepto mucho más amplio, que comprende tanto programas informáticos como procesos de creación de modelos 3D enriquecidos, a los que se conecta otra serie de información que describen casi todos los aspectos de una estructura durante su ciclo de vida. En pocas palabras, el CAD es una herramienta y el BIM una nueva forma de trabajar, digital y colaborativa.

El software de CAD ha aportado beneficios principalmente como herramienta de productividad ofimática para el dibujo y el diseño. La producción de planos en BIM puede llevar más tiempo al principio, pero las ventajas se traducen en la recopilación de datos adicionales. Al crear un modelo único, detallado y compartido, BIM permite que varias disciplinas (arquitectos, ingenieros eléctricos, de climatización, de obra civil y otros, técnicos) colaboren en un diseño, eliminando la sobrecarga asociada al tedioso intercambio de documentos por separado.

En este artículo mostraremos cómo esto puede suponer importantes beneficios, lo que deja claro por qué se ha impuesto la adopción de BIM en tantos proyectos.

¿Cuáles son las ventajas del BIM en comparación con el CAD?

1. Permite la colaboración en tiempo real

La forma en que el BIM permite a los equipos colaborar en un único modelo digital integrado, en lugar de en planos en 2D, es muy poderosa. Las ideas pueden probarse con mayor rapidez, facilita la resolución de problemas en una etapa temprana del proyecto, se generan automáticamente calendarios de costes y plazos, se visualiza y mejora el proceso de construcción y se entrega un conjunto de datos más completo a quienes se encargarán del funcionamiento y mantenimiento del edificio terminado.

2. Requisito para poder participar en algunos proyectos

Con un beneficio tan importante en juego, la utilización de BIM ha sido impuesta por muchos gobiernos para proyectos financiados con fondos públicos, así como por un gran número de importantes iniciativas financiadas con fondos privados. Pero las ventajas no son sólo para el usuario final o el cliente. Al adoptar el BIM, las empresas de ingeniería y construcción pueden empezar a obtener una serie de beneficios en toda su cadena de suministro. BIM es la piedra angular de la digitalización de todos los aspectos de la construcción, y aquellas organizaciones que lo comprendan tendrán éxito, ofreciendo nuevas formas de añadir y aportar valor.

Aunque la principal motivación de una empresa para adoptar BIM sea cumplir un requisito obligatorio, el objetivo no debe ser «sólo» implantarlo, sino utilizarlo como catalizador para realizar mejores proyectos de forma más rentable.

3. Facilita la planificación, coordinación y gestión del proyecto

Prácticamente todas las ventajas del BIM vienen derivadas de la primera y más importante: la colaboración. BIM permite planificar y gestionar el proyecto de forma más eficiente, gracias a que todo el mundo captura y utiliza los datos correctos a lo largo de todo el proceso y de que el modelo resultante es fácilmente accesible.

4. Mejora en la toma de decisiones

Los miembros de los diferentes equipos pueden tener acceso a una gran cantidad de información relevante del proyecto, lo que permite tomar decisiones más informadas.

El uso de módulos u objetos creados por otros para acelerar el diseño, el trabajo eficaz entre disciplinas para crear diseños integrados, la derivación semiautomática de costes y calendarios, y la visualización de la construcción y la estructura acabada, todo esto se traduce en una mejor comprensión del proyecto.

5. Reducción de costos y plazos

La utilización de BIM permite detectar errores, lo que reduce los costos y plazos de construcción. Normalmente, los costes del proyecto se reducen entre un 15 y un 20%, mejoran la entrega y la calidad, y los costes de explotación a lo largo de la vida útil se reducen hasta un 30%.

6. Mejora en la calidad y sostenibilidad

La metodología BIM permite la generación de un modelo digital preciso y detallado del proyecto y tiene una gran capacidad para analizar y evaluar el desempeño energético de un edificio, lo que permite una mejor planificación y una mayor eficiencia en el uso de recursos naturales.

7. Facilidad en la gestión y mantenimiento del edificio

BIM permite generar un modelo detallado del edificio, lo que facilita la gestión y el mantenimiento del mismo una vez finalizado el proyecto de construcción.

¿Cómo puedo adoptar el BIM en mi empresa o proyecto de construcción?

Pasar de los métodos tradicionales centrados en el CAD al enfoque digital y colaborativo del BIM es mucho más que cambiar los formatos de los archivos o adoptar un nuevo software. Es necesario formar a los empleados y adaptar los procesos de trabajo a la nueva metodología.

El éxito de la implantación de BIM depende de los tres ejes clásicos del cambio empresarial: tecnología, procesos y personas.

En cuanto a la tecnología, el BIM es posible gracias a un conjunto de herramientas de software, la mayoría de las cuales resultarán familiares a los usuarios de CAD y están disponibles tanto en empresas consolidadas como en start-ups.

La adopción de nuevos procesos y la cualificación de los trabajadores son retos mayores e implican la eliminación de barreras entre disciplinas, la comprensión de nueva terminología y la valoración de los datos. Afortunadamente, las directrices para gran parte de estos cambios están ya definidas por normas internacionales.

Una vez adoptado el cambio, es crucial mantenerse actualizado y seguir aprendiendo sobre las mejoras y nuevos desarrollos en el campo del BIM.

Por supuesto, cualquier beneficio suele tener un coste. BIM requiere una inversión inicial en nuevos programas informáticos (aunque los distintos acuerdos de licencia pueden compensarlo) y también en formación. Además, hay que dedicar tiempo y recursos a la curva de aprendizaje, que puede durar varios meses.

Los proyectos BIM también están «cargados de trabajo inicial», lo que significa que se requiere mucho trabajo adicional en las primeras fases del proyecto antes de que se obtengan beneficios.

Las ventajas de implementar la metodología BIM compensarán con creces estos retos.

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