5 tendencias energéticas del sector inmobiliario para el 2023

El sector inmobiliario en España ha batido un récord histórico anual en inversión directa en 2022, al superar los 15.200 millones de euros, un 27% por encima del total 2021, según datos de la consultora inmobiliaria Savills. Además, un informe elaborado por PwC y Urban Land Institute refleja que el sector en Europa ha recuperado este año los niveles de confianza en la evolución de la industria previos a la pandemia, cerrando así la etapa de la recuperación.

Tras estos datos tan positivos, ¿qué deparará al mercado inmobiliario en el 2023? Eaton analiza las principales tendencias que marcarán los sectores de los edificios comerciales, industriales y residenciales para los próximos meses, donde la energía tendrá un papel fundamental.

Una gestión energética mejorada gracias a los sistemas de almacenamiento

Los gobiernos están haciendo todo lo posible para reducir la demanda de energía, y los propietarios de edificios de todo el mundo se enfrentan al reto de gestionar la energía de forma cuidadosa y diferente. El uso estratégico de sistemas de almacenamiento de energía será una opción favorecida para muchos, siendo una de las grandes predicciones para el 2023. Gracias a ello, las empresas o propietarios pueden retener la energía de la red fuera de las horas punta, además de cualquier energía que generen a partir de fuentes renovables, para utilizarla cómo y cuándo deseen. Este cambio en los patrones de uso de la energía, que ya estaba surgiendo, se ha visto acelerado por la crisis energética y los altos precios asociados.

Mayor adopción de los enfoques “Buldings as a Grid” y “Homes as a Grid”

A veces, los propietarios de edificios se sorprenden cuando se habla de infraestructuras de recarga de vehículos eléctricos (IRVE) y energías renovables en la misma conversación. No llegan a entender cómo una IRVE puede aumentar la eficiencia energética de un edificio, pero eso es exactamente lo que puede ocurrir gracias al sector coupling, que implica vincular más estrechamente la producción de energía con el consumo energético y hacer un uso muy eficiente de las energías renovables.

Este tipo de planteamiento que denominamos «Buildings as a Grid» en el caso de las propiedades comerciales e industriales, o «Homes as a Grid» en el caso de los residenciales, convierte un edificio en un centro energético, y esto es algo que ya es posible. A medida que se acerquen las fechas de retirada progresiva de los vehículos de gasolina y gasóleo, cada vez más propietarios de edificios adoptarán este enfoque en 2023. También es de esperar que aumenten las peticiones para que las redes nacionales permitan la carga bidireccional, a medida que los propietarios de cargadores de vehículos eléctricos vean cómo pueden ganar dinero vendiendo energía a la red.

La renovación de los edificios: clave para un futuro sostenible

La renovación desempeña un papel vital en la transición energética, ya que aproximadamente el 35% de los edificios de la UE tienen más de 50 años, casi el 75% del parque inmobiliario se considera ineficiente desde el punto de vista energético y sólo se renueva un 1% del parque cada año. Por ello, el año 2023 se caracterizará por una atención innovadora a la renovación, ya que los propietarios de edificios y viviendas intentarán reducir el impacto de los altos precios de la energía instalando aislamiento y activos como paneles solares.

Los incentivos adicionales para la rehabilitación vendrán de la mano de normativas nacionales derivadas de iniciativas gubernamentales como la revisión de la Directiva sobre Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD) de la UE. Entre otras cosas, la EPBD quiere que los países obliguen a cargar los vehículos eléctricos tanto en los edificios nuevos como en los renovados para acelerar el cambio a la electromovilidad. En este sentido, se espera que la mayoría de los países, dentro y fuera de la UE, introduzcan normativas similares si aún no las tienen.

Compromiso fuerte frente a los plazos reglamentarios

Las medidas para reducir el consumo de energía se rigen por plazos reglamentarios, y los esfuerzos para cumplirlos se intensificarán en este nuevo año. Los países de la UE han recibido el encargo de aplicar el paquete legislativo Fit-for-55, diseñado para impulsar economías enteras hacia una reducción del 55% de las emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2030, y algunos requisitos se revisaron al alza en 2022 para apoyar la iniciativa REPowerEU. Este plan acelerará el avance de Europa hacia la seguridad energética mediante, entre otras cosas, mayores niveles de generación de energía distribuida a partir de las renovables. Por todo ello, 2023 será un año crucial, ya que los propietarios de edificios tendrán que encontrar la manera de reducir tanto el consumo de energía como las emisiones.

En búsqueda de talento y personal cualificado

En toda Europa faltan especialistas en electricidad, por lo que la formación de la mano de obra para instalar las infraestructuras necesarias para la transición energética es una prioridad en todas partes. Las naciones europeas tendrán que esforzarse más en 2023 para garantizar que los sectores de los edificios comerciales, industriales y residenciales cuenten con los trabajadores cualificados necesarios.

El 2022 ha sido clave en el sector energético, y era de esperar que acabase influyendo en el sector inmobiliario. El objetivo para este nuevo año es perseguir la sostenibilidad, pero esto solo será posible si recurrimos a la renovación de los edificios, así como a la adopción de los enfoques como `Building as a Grid´ o al uso de nuevas soluciones como los sistemas de almacenamiento de energía. Es importante que, a partir de ahora, los propietarios empiecen a conocer las ventajas que supone transformar un edificio para que sea eficientemente energético”, señala José Antonio Afonso, responsable del segmento Commercial Building de Eaton en Iberia.

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