Casa Toblerone, integración de arquitectura en el paisaje

Con el objetivo de hacer una casa fundamentalmente sostenible e integrada en el paisaje, se diseñó este proyecto llamado Toblerone.

El proyecto de esta vivienda en Madrid ha sido realizado por la arquitecta Lourdes Treviño Quirós, directora y fundadora de Freehand Arquitectura, siguiendo las pautas de la arquitectura pasiva y utilizando la tecnología aplicada a las casas prefabricadas.


Proyecto Toblerone, de Freehand Arquitectura

Las mansiones ya no son como las conocían nuestros abuelos, hoy en día no solo valoramos los metros cuadrados de una casa, sino que buscamos también el confort y el bajo consumo energético.

Si hay una demanda cada vez más en auge es la sostenibilidad y el uso de energía renovable.

La casa Toblerone es una casa unifamiliar. Tiene este nombre por la particular forma que tienen las cubiertas que recuerdan a los míticos chocolates.

Aunque a primera vista parezcan cuatro casas, es una sola unida por distribuidores que comunican las distintas estancias. Cada una de ellas tiene la forma de una casita independiente.

Así una casita sería el comedor y el salón (la segunda empezando por la izquierda) con su espacio independiente, y sus maravillosas vistas. Un sitio para estar y recibir con mucho encanto, con la amplitud que esta distribución de módulos nos permite, muy agradable y luminoso.

Al lado, el módulo o casita a la izquierda, está la cocina, cerca del comedor, pero también independiente. Con su office o comedor de diario y con una cocina moderna donde la domótica y la iluminación led están planteadas al servicio de la sostenibilidad cumpliendo con el espíritu de este proyecto.

Tiene un sistema constructivo de madera certificada, forrada por una chapa de zinc en acabado verde. Es una casa parcialmente PREFABRICADA.

La intención es que la vivienda se mimetice con la naturaleza y respete los espacios verdes mediante arquitectura pasiva/positiva.

Esta vivienda cuenta con aislamiento extra, corriente térmica envolvente, paneles solares, vidrios con control térmico, baja energía primaria y control domótico ofreciendo una casa totalmente sostenible y autosuficiente a través del sistema estándar Passivhaus.

El dormitorio principal es la tercera casita y la pequeña de arriba, adaptada al terreno, es un despacho, con el cual se conecta. Sitio de descanso, pero también espacio para la lectura, trabajo o simplemente relax. Una independencia integrada en este proyecto tan singular.

Desde la calle se accede por una rampa a una zona donde se dejan los coches, en la retaguardia, preservando la belleza de la fachada de la vivienda.

Aquí podemos ver la fachada posterior. A través de este porche se entra directamente a un vestíbulo que nos lleva al salón comedor, todo con un dinámico recorrido donde también hay sitio para un aseo de visitas.

El planteamiento del paisajismo se hizo de manera que se pudiera disfrutar de estos jardines interiores.

La esta casa está orientada al sureste hacia las cuatro Torres de Madrid. Elegimos esta orientación no solamente por su belleza sino también por su calidez, teniendo en cuenta los parámetros de sostenibilidad que lideran todo este proyecto.

Mediante unas escaleras desde el distribuidor llegamos a la planta inferior que está integrada en el paisaje, mediante un volumen forrado de piedra, orientado también al sureste compartiendo las maravillosas vistas.

El respeto al medio ambiente en los proyectos de arquitectura es actualmente una responsabilidad inexcusable. Desde Freehand Arquitectura se apuesta por proyectos sostenibles y de máxima eficiencia energética.

Imágenes cedidas: Freehand Arquitecrura