Renovado espacio eco friendly para El Fogón

El Fógón es una de las empresas pioneras en Elche de comida para llevar. Dispone de varios establecimientos en la localidad ilicitana y una clara vocación de expansión a lo largo de la provincia de Alicante. Tras celebrar su 25 aniversario, han querido renovar la imagen de sus locales, comenzando por la implantación de este nuevo concepto de tienda en el bajo comercial de la calle Camilo Flamarión.

Entre los valores de la empresa encontramos una apuesta por la dieta mediterránea y la alimentación saludable, una búsqueda de la esencia healthy. Así, su oferta se centra en el producto de calidad y de cercanía, km 0, sin conservantes ni aditivos. Nieves Gil, gerente de la empresa, se confiesa una enamorada de la naturaleza y del sabor de lo auténtico.

Las exigencias del nuevo interiorismo respondían a la demanda de un espacio muy funcional, acorde a los valores de la empresa y continuista con la imagen corporativa de la misma.

Bajo estas premisas, diseñamos un espacio muy natural, cálido y elaborado.

Con una alta presencia de madera y plantas artificiales, que te conexionaran de inmediato con la naturaleza. Un espacio eco friendly, acorde a la sensibilidad social actual sobre sostenibilidad y respeto por el medio ambiente.

Una apuesta por lo natural

Una envolvente de contrachapado marino recorre paredes y techos, dejando visto parte del espacio original, que aparece como una caja uniforme en color verde, el color de la huerta. Los revestimientos de madera de abeto, se pliegan conformando estantes y mostradores, logrando una imagen del establecimiento contundente y homogénea.

Porcelánico efecto piedra, y azulejo cerámico en pequeño formato, aplicado sobre paredes y muebles, complementan el moodboard del diseño.

La geometría como contrapunto

Ante el afán de lograr un espacio muy corporativo y rotundo, se decide reproducir el recurso gráfico del círculo, presente en la marca gráfica, en los revestimientos de carpintería. Así, una serie de perforaciones por control numérico crean la trama que conforma el alma del local. Una propuesta con un toque de vanguardia y vocación atemporal, que huye de las tendencias y que pretende generar un ambiente genuino que propicie una experiencia de compra única.

Una distribución funcional

Los mostradores, aparecen como volúmenes diferenciados, y dispuestos en dos direcciones, ayudan a zonificar el producto y el recorrido que realiza el cliente al efectuar la compra.

La exposición, por tanto, se organiza creando una circulación lógica de izquierda a derecha, en la que el punto caliente se sitúa frente a la marca del negocio.

Una trasera de madera delimita el office, que queda semioculto, y a su vez, recoge una gran bancada que sirve como zona de apoyo, indispensable para la preparación del pedido.

El espacio central queda delimitado por una estantería “shop in shop” donde podemos encontrar gran variedad de envases, fiambreras y utensilios reutilizables a la venta, que fomentan la cultura del reciclaje y la reducción de plásticos.

En el margen derecho, encontramos la caja, la exposición de vinos, y el rincón del café. Ésta última zona, pensada 100% para la socialización de los clientes. Un guiño a las tertulias de mercado y las conversaciones entre fogones.

Una fachada abierta, el reclamo para nuevos clientes

Una fachada totalmente permeable deja a la vista de transeúntes el nuevo interiorismo.

Con la intención de acercar este tipo de establecimientos a los consumidores más jóvenes, se apuesta por dar continuidad al revestimiento cerámico de pequeño formato que compone de manera geométrica el exterior del local.

Se añade a su vez como colofón, una pequeña barra que propicia el consumo de los platos al mejor estilo neoyorquino.