Art-Sauna en el Museo Gösta Serlachius, una experiencia que combina arte, naturaleza y arquitectura

Art-Sauna es una continuación del recorrido emocional que el museo Gösta Serlachius propone al visitante. La nueva construcción, de escala sutil, íntima y doméstica, se suma al conjunto y armoniza en el escenario de diálogo entre arte, naturaleza y arquitectura que este conforma.

Los despachos de arquitectura Mendoza Partida (Héctor Mendoza, Mara Partida) junto con BAX Studio (Boris Bezan), ganadores en 2011 del concurso internacional convocado por la Fundación Serlachius para la ampliación de su museo con la construcción del pabellón Gösta, han aplicado al nuevo espacio la lógica y el sentido común utilizados anteriormente. Por ello, una de las principales estrategias arquitectónicas para diseñar Art-Sauna ha sido integrar el edificio en el recorrido, fusionándolo con el terreno y convirtiéndolo en parte del paisaje.

Las saunas son una parte inseparable de la tradición finlandesa, tanto que fueron el primer aspecto de la cultura de dicho país nórdico que se agregó a la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO. El proyecto de Art-Sauna que integra esta cultura en una experiencia de arte, naturaleza y arquitectura, ha sido uno de los tres nominados para el Finlandia Prize for Architecture 2022, que desde hace nueve años otorga la Asociación de Arquitectos de Finlandia (SAFA).

Desde su ampliación en 2014, la experiencia que el Museo de Arte Contemporáneo Gösta Serlachius en Mänttä, Finlandia, ofrece a los visitantes va mucho más allá que el acto de observar el arte dentro de un espacio ad hoc. La experiencia Art-Sauna empieza desde la forma de aproximarse. En concreto, en la zona sur del parque que rodea el Museo, en un momento donde el camino se acerca al nivel del agua, se crea una bifurcación muy discreta que conduce suavemente a los visitantes a un lugar “semi-secreto” donde se encuentran con un porche acogedor, discreto, que les prepara para lo que hay más allá. Además, todo el recorrido, interior y exterior, está definido por la constante presencia del paisaje finlandés, enmarcando las vistas privilegiadas con una arquitectura que actúa como refugio y telón de fondo de las piezas de arte especialmente trabajadas para este proyecto.

Los arquitectos Héctor Mendoza, Mara Partida y Boris Bezan, han diseñado el nuevo espacio aplicando la lógica y el sentido común que, en 2011, tras ganar un concurso internacional, utilizaron para proyectar el actual pabellón Gösta. Es por ello que, una de las estrategias principales fue la de fusionar Art-Sauna con la topografía y convertirla así, en parte del paisaje. El pabellón se construyó entendiendo y potenciando la construcción de madera, liviana, relacionada con el bosque, pero apoyada en un sólido zócalo de piedra artificial. Ahora, el nuevo espacio de la sauna pertenece al suelo, y este hecho abre un mundo de posibilidades para desafiar la construcción tradicional con aspecto natural, pues al estar en contacto con el terreno, cobra más sentido el uso de la piedra natural y la piedra artificial texturizada con un encofrado artístico de hormigón coloreado y estriado; siempre buscando una percepción fina y suave, cercana a un ambiente doméstico. Además, en Art- Sauna, los muros de contención son los que dan forma a los espacios interiores y generan “patios” como mediadores donde la luz, las vistas y el arte abrazan sorpresivamente al visitante.

El proyecto apuesta por romper el esquema tradicional de relacionar dos de los espacios interiores principales: la zona de vestuarios y la habitación de la sauna. La solución consistió en derivar al visitante por un espacio singular, sorpresivo, un vestíbulo exterior, un patio como el atrio de la domus del templo romano, antes de entrar a la construcción cilíndrica que aloja la habitación o el templo de la sauna. Una geometría que ofrece una atmósfera íntima, de comunidad, de pertenencia. Mientras que para su interior, se ha optado por trabajar con detalles delicados, como los perfiles de madera que simultáneamente definen asientos, recubrimientos y por favorecer una vista que se abre hacia el arte y la naturaleza, con el lago y el horizonte como fondo de la imagen.

En el exterior, hay una gran terraza que está contenida en tres de sus lados, ya sea por la construcción o por la propia naturaleza que lo envuelve, abriéndose totalmente hacia el lago. Un espacio donde el protagonista de la escena es la “mesa Candela”. Una pieza especialmente diseñada en memoria del arquitecto español Félix Candela que, elegantemente, conjuga geometría y estática en estructuras espaciales centralmente apoyadas en un solo punto.

La mesa Candela se ha trabajado con el mismo material que cubre las fachadas del edificio. Hormigón prefabricado que de forma abstracta, por su tratamiento en superficie, potencian la sencillez de su geometría arquitectónica.

Por último, en el interior, se encuentra una zona lounge que promueve una atmósfera muy doméstica a la escala de un hogar acogedor, pero que al mismo tiempo permite una versatilidad donde es posible programar o conseguir diferentes configuraciones espaciales, desde grupos de mesas de menor tamaño, hasta una mesa larga para 30 personas. Su cubierta singular, a través de un sistema de 4 bóvedas de madera, ha sido trabajada para dar continuidad y amplitud a los espacios que abraza o vincula de forma fluida. Esta fluidez es contrastada con un gran ventanal de 8 m de largo que es capaz de enmarcar el paisaje horizontalmente e introducirlo a la atmósfera interior de manera sorpresiva.

La zona de comedor se apoya en un área de cocina, una zona de degustación de vinos en torno a una mesa circular especialmente diseñada con módulos móviles, que permiten versatilidad tanto en uso como en configuración, y en una sala de estar junto a la chimenea. Por su ubicación junto a la terraza, esta chimenea da un doble servicio, ya que se abre también a las actividades al aire libre que ésta propicia.

Imágenes cedidas: Marc Goodwin