Naturaleza y sofisticación en las nuevas oficinas Masqmai

Las oficinas de Alice Campello supusieron un encargo muy especial para el arquitecto Juan Bengoa. Su nueva marca, con un concepto muy potente, requería entender el producto en toda su complejidad para generar un espacio adecuado que diese respuesta a todas sus necesidades.

El punto de partida eran unas oficinas en el céntrico barrio de Salamanca, en Madrid, donde predominaban los espacios deteriorados con escasa iluminación. La intervención se centró en sacarles el mayor partido, buscando la estética que más convenía tanto al producto como al cliente. Siguiendo esta idea, se consiguió un espacio elegante y contemporáneo, jugando con la iluminación, una paleta de colores claros y materiales naturales como el mármol y la madera.

El proyecto debía diferenciar tres zonas: una sala de trabajo, una zona de dirección y una sala de espera y presentación del producto. En el acceso, se buscó que el producto sorprendiera al cliente, generando un telón de fondo con cortinas que lo abrazasen. Estas cortinas elevan el producto y actúan de conector entre el acceso y la zona de dirección, en la que vuelven a aparecer dando continuidad a los espacios. Con ellas, aparecen en escena dos nuevos materiales, el lino y el terciopelo, que en una gama de ocres dan calidez al espacio.

Se consiguió un espacio elegante y contemporáneo, jugando con la iluminación, una paleta de colores claros y materiales naturales como el mármol y la madera

El resultado ha sido unas oficinas que reflejan los valores de la marca, donde destaca la composición del espacio centrada en piezas de materiales naturales enfatizadas con una iluminación orientada. Sin duda alguna, el escenario perfecto para que Masqmai se dé a conocer.

Imágenes cedidas: © Juan Carlos Vega