Un interiorismo ecléctico llena de vida el Hotel El Pilar Andalucía

El estudio The Waller, con María García al frente, se ha encargado del proyecto de diseño interior del Hotel El Pilar Andalucía, propiedad del empresario Rudy Eller y gestionado por Grupo Maravilla. Con un total de 36 habitaciones, su interiorismo arraiga en el encanto de su ubicación, la plaza de las Flores, el corazón de Estepona. El edificio muestra orgulloso su carácter andaluz, con los revestimientos de las cúpulas en mármol, el remate con el arcángel de San Gabriel, los azulejos con motivos geométricos…

El equipo de The Waller ha plasmado la fuerza y singularidad del edificio a través de un interiorismo sumamente acogedor, de estilo ecléctico, resultado de la fusión entre el diseño más moderno y la atemporalidad de colores y texturas inspirados en la naturaleza.

El edificio muestra orgulloso su carácter andaluz, con los revestimientos de las cúpulas en mármol, el remate con el arcángel de San Gabriel, los azulejos con motivos geométricos…

Una casa típica andaluza, muy acogedora

Lo primero que se percibe al poner un pie en el interior es el recuerdo en la propia estructura de una típica casa andaluza, con su patio interior y sus fuentes. Las habitaciones en las que se alojan los huéspedes se distribuyen en torno a ese patio interior.

Todo el diseño de habitaciones, pasillos y zonas comunes cuentan con un esmero especial. Se han diseñado para el proyecto todos los elementos; lámparas, pufs, cabeceros… Se ha buscado generar un ambiente muy acogedor a través de texturas inspiradas en la naturaleza, telas lisas, suaves y aterciopeladas.

Para ello, se ha utilizado una gama cromática sencilla y cálida, que va desde los marrones y ocres a los tonos tierra, con una base de tonalidades más claras donde abundan los amarillos en sus múltiples variantes, desde el beige, pasando por el dorado, hasta el mostaza. Absolutamente todo ha sido personalizado por The Waller.

Se ha utilizado una gama cromática sencilla y cálida, que va desde los marrones y ocres a los tonos tierra, con una base de tonalidades más claras

Un diseño gráfico muy cuidado

Todos los proyectos realizados por el estudio tienen una seña de identidad: un gran esmero por el diseño gráfico, entendido como un magnífico punto de partida para la personalización de los espacios. Este cuidado trabajo gráfico se aprecia en distintos espacios del hotel, como por ejemplo en los baños de las habitaciones, cuyas puertas están decoradas con motivos vegetales e incluso en los techos del lobby.

Mención especial merecen las paredes del restaurante de la planta tercera, realizados con volúmenes en relieve de escayola y dibujos en acuarela. También llaman la atención los diseños inspirados en los grabados botánicos del S. XVIII del restaurante Casafina. La iluminación indirecta es un magnífico recurso para destacar estas auténticas obras de arte.

Por otra parte, se ha puesto énfasis en los detalles gráficos florales. Cada número de habitación hace referencia a una flor, a petición de cliente. La intención es contextualizar y recordar al huésped que se encuentra en un espacio donde se ha cuidado cada detalle: de tal modo, la Plaza de las Flores está presente también en el micro espacio de su habitación.

Una apuesta por la armonía de mezclar estilos dispares

El interiorismo del hotel se define como estilo ecléctico, entendiendo como tal un espacio creado para mostrar un gran nivel de riqueza visual. “Nuestra intención ha sido crear un espacio singular, la nuestra es una auténtica apuesta por la armonía de mezclar estilos dispares” comenta María García, quien asegura que se ha procurado huir de clichés establecidos como el estilo vintage, contemporáneo o industrial.

Imágenes cedidas: © Gladys Farias y Charly Simon