Un espacio dinámico y flexible que se adapta a las necesidades del negocio

Ilmiodesign firma el interiorismo de Damisela en Apuros, una nueva boutique de moda y complementos ubicada en Pamplona, que está revolucionando la ciudad con su innovador concepto y su propuesta de moda artesanal y sostenible. Damisela en Apuros hace referencia a la figura literaria femenina que tiene que enfrentarse a villanos a múltiples aventuras y que en palabras de su propietaria, Sara Bellido, “refleja la realidad de muchas mujeres, auténticas heroínas de su día a día que tienen que superar dificultades cotidianas, que no tienen tiempo para ellas”.

Basándose en el relato de marca, el estudio ha proyectado un espacio cálido, ecléctico, urbano, vivo y multifuncional, donde piezas de mobiliario singulares y una cuidada iluminación juegan un papel fundamental.

A la hora de diseñar Damisela en Apuros, el dúo italiano ha apostado por una arquitectura flexible, desarrollando el concepto de un gran box donde todo es móvil y adaptable. Un espacio dinámico con elementos intercambiables que evoluciona al mismo tiempo que la tienda. Así, solo hay una pared fija, el resto son elementos modulares que se pueden cambiar de sitio y mover en función de las necesidades del negocio en cada momento, de la selección de artículos (ya que es una tienda multimarca) y de la necesidad de su clientela según la colección.

En la tienda encontramos materiales nobles y naturales —como maderas y latones— y materiales cerámicos presentes en suelos y columnas que combinan a la perfección con el ambiente cálido del local, que se consigue a través del sutil contraste entre una gama cromática limpia y neutra en colores beiges y arenas, con elementos dorados y rojos que aportan fuerza visual (como la lámpara que preside el espacio o la línea del techo a modo de cornisa). El mobiliario del proyecto ha sido estudiado al milímetro por Ilmiodesign y destacan una serie de piezas muy características que proporcionan carácter y exclusividad al local. Encontramos el mostrador, con frontal en latón y encimera en granito negro, cuyo diseñado emula una barra de bar; una butaca roja de Softline realizada a medida para el proyecto; y un versátil probador en terciopelo dorado, movible y flexible, que representa un escenario dentro del cual se van creando ambientes en función de las necesidades de los clientes —con la posibilidad de dar un servicio más personalizado y privado si fuera requerido—.

Respecto a la iluminación, Ilmiodesign ha estudiado con sumo detalle las necesidades del espacio y apuesta por una iluminación cuidada para mejorar el rendimiento de los colores y las gamas de los artículos, toda ella de Viabizzuno con la colaboración de la empresa de iluminación Láser. Destaca la lámpara roja de techo que es diseño exclusivo del estudio.

En cuanto al exterior, la fachada está pintada en color granate burdeos, para ser un punto de atención y buscar el contraste con el cromatismo del interior, en tonos arena. Los escaparates también están diseñados con mucho mimo, con distintas escalas y elementos verticales y horizontales muy pensados. La trasera incluye obras de arte de heroínas basadas en comics antiguos realizadas por un artista local, que reflejan una vez más la esencia de la marca.

Tanto en el interior como en el exterior resaltan dos carteles de neón con el logo de la firma, que dan carácter al espacio y denotan una vez más una intención de sorprender al visitante. A nivel gráfico, el logo enfatiza la idea primogénita de la firma, siendo un símbolo de superheroína así como un diamante de joyería. Por su parte, la papelería, muy cuidada, se presenta siempre en papel kraft reciclado y la cara de la Damisela impresa, símbolo característico del lugar.

En la tienda encontramos materiales nobles y naturales —como maderas y latones— y materiales cerámicos presentes en suelos y columnas

Imágenes cedidas: © Pedro Pegenaute