Refugio para una artista, un taller multidisciplinar para un cliente polifacético

En la histórica colonia Tercio y Terol, situada en el madrileño barrio de San Isidro en Carabanchel, Zooco Estudio interviene en una de sus viviendas con el fin de diseñar un lugar de trabajo para un cliente polifacético. Dicho espacio, de reducidas dimensiones, debe favorecer el clima idóneo para el desarrollo de actividades creativas, tales como la escritura, pintura o la meditación. Un lugar en el que disponer de lo suficiente, y no más de lo necesario, sea la clave para fomentar ese ambiente creativo.

Los pilares sobre los que se sustenta el concepto espacio son la austeridad, calidez y juegos visuales. La austeridad viene dada por la obligada funcionalidad de todos los elementos que intervienen en el diseño: almacenamiento, exposición y zonas de trabajo.

Los pilares sobre los que se sustenta el concepto espacio son la austeridad, calidez y juegos visuales

La calidez se plantea a través de materiales nobles, tales como el roble y la rejilla de mimbre. Ese binomio, junto con colores blancos en paredes y cerchas metálicas, configuran el carácter del ambiente. Un punto vital para el desarrollo del programa es la calidad de la luz natural. Para ello, se abren vanos más amplios, al tiempo que se incluye una fuente de luz natural. Se posicionan espejos en puntos muy específicos para provocar diferentes juegos visuales, de dentro a fuera, y generando la percepción de una espacio mucho más amplio y rico en matices.

En sección, el proyecto se divide en dos alturas, conectadas por una escalera móvil. La zona superior se habilita como espacio de meditación, desde la que se domina el resto del taller.

Imágenes cedidas: © Imagen Subliminal