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Ángela Baldellou, directora gerente del COAM: «Hay que afrontar una transformación profunda en el sector en cuanto a procesos y modelos de actuación»

Ángela Baldellou es una doctora arquitecta y licenciada en Ciencias de la Información, Publicidad y Relaciones Públicas, quien desde 2017 desempeña roles clave en el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España (CSCAE). Inició su carrera en esta institución como Directora del Gabinete del presidente, encargándose de las relaciones institucionales y el desarrollo de proyectos estratégicos, y a fecha de hoy es directora gerente del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid.

Baldellou es también una figura relevante en el ámbito de la sostenibilidad, la gestión de contexto y la estrategia, y ha sido speaker y consejera independiente en diversos foros nacionales e internacionales. Su enfoque en la creación de ecosistemas innovadores y su capacidad para detectar oportunidades y desarrollar proyectos de impacto la destacan como una líder en la arquitectura.

Podemos decir que su trayectoria profesional es un reflejo de su compromiso con la innovación, la adaptación a nuevos entornos y la promoción de un cambio cultural hacia prácticas más colaborativas y sostenibles. Y por ese motivo, desde NAN hemos querido hablar con ella en profundidad sobre sus logros, motivaciones y objetivos.

¿Cuáles son tus principales metas y objetivos como directora gerente del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid? ¿Hay alguna prioridad o prioridades sobre la mesa?

Me he incorporado al COAM con el objetivo de ayudar a la Junta de Gobierno a avanzar en la consolidación del Colegio como una institución de referencia en Madrid, pero no sólo, sino también en España y en otros países de nuestro entorno, con especial foco en Iberoamérica.

Lo importante es que esta institución, que es una corporación de derecho público, sea capaz de acoger no sólo a la profesión de arquitectos, sino de atraer a otros agentes de la cadena de valor del proceso de la edificación para que juntos podamos abrir los debates sobre el futuro profesional y el futuro de nuestras ciudades, con todo lo que conlleva en cuanto a compromisos, desafíos y líneas de actuación.

Una cuestión de absoluta relevancia en una ciudad como Madrid, que va a afrontar una transformación urbana muy profunda, y que tiene que hacerlo bien y ser ejemplar, no sólo ante su ciudadanía, sino ante otras muchas ciudades que nos van a estar mirando.

«La economía circular va a tener un papel muy relevante en el futuro de la construcción y tiene que cuantificarse, monetizarse y ponerse en valor»

¿Cómo planeas abordar los desafíos actuales que enfrenta la comunidad de arquitectos en Madrid, como la sostenibilidad, la accesibilidad y la regulación urbanística?

Creo que lo que hay que hacer es integrar todas estas cuestiones en las líneas estratégicas del COAM, en los foros de debate y en los grupos de trabajo, y en la formación. Es decir, hay que activar las sinergias entre los distintos departamentos, transversalizar muchos de los temas y aprovechar todos nuestros recursos. Integrando, como decía antes, a un montón de agentes que nos pueden aportar con su visión la capacidad de afrontar estos desafíos de forma integral. Asumiendo que los arquitectos forman parte de esa cadena de valor y que este es un sector clave no sólo en el tejido económico de este país sino también para el futuro de la sociedad.

Además, es un sector que tiene que afrontar una transformación también profunda en cuanto a sus procesos y modelos de actuación. Esa transformación profunda sólo puede hacerse de la mano del resto de actores y asimilando una modernización de las herramientas, métodos, sistemas y criterios, y esos compromisos, ligados con la gestión energética, con la descarbonización, con la sostenibilidad, con la accesibilidad e incluso con la asequibilidad; pero sin perder de vista los valores propios que nos obligan a una excelencia y a una calidad en el ejercicio profesional ante una sociedad a la que servimos y que nos exige estar a la altura, y a la que no podemos fallar porque la supervivencia nos va en ello.

Sobre los temas anteriores, ¿qué estrategias específicas se están promoviendo o se van a promover para fomentar la innovación y la sostenibilidad en el sector de la arquitectura, especialmente en relación con la adaptación al cambio climático?

Creo que es importante entender que, ante el cambio climático, la arquitectura está asumiendo unos criterios técnicos en la nueva edificación que la obligan a ser responsable y a ejercer una arquitectura resiliente.

«lo importante que tenemos que trabajar desde el COAM es en un cambio de modelo hacia esa cultura de la rehabilitación y de la conservación»

Entre esos criterios, desde el COAM tenemos que ser vanguardistas y ser capaces de afrontar y adelantarnos a nuestra propia normativa para ser mucho más eficientes, e integrar una serie de cuestiones que se están poniendo sobre la mesa como la huella de carbono de los materiales, el ciclo de vida del edificio…, y en ese ciclo de vida, entender el edificio como un producto que se idea, se genera, se consume y luego puede ser que cambie de uso o que se deshaga.

La economía circular va a tener un papel muy relevante en el futuro de la construcción y tiene que cuantificarse, monetizarse y ponerse en valor. Sin olvidar que eso sucede en los edificios nuevos, pero el gran problema está en el parque edificado actual, donde la Renovation Wave de la Comisión Europea marca unas directivas muy claras de descarbonización.

En un país en el que tenemos más de 25 millones de edificios que seguirán estando en uso en 2050, que es cuando la directiva marca la descarbonización, por lo que son edificios en los que hay que actuar con estructuras y sobre divisiones que ya están hechas y planteadas; la dificultad de actuar en el parque existente radica en cómo hacerlo de manera integral sin perder la oportunidad de incorporar también cuestiones de conservación para modernizar nuestro parque, y también cuestiones de accesibilidad.

Y en esos edificios, además, aprovechando las subvenciones que puede dar la Renovation Wave, creo que hay que hacer un impulso en la rehabilitación, y ahí, entra en juego el COAM y su Oficina de Rehabilitación, que funciona como ventanilla única de la Comunidad de Madrid. 

Creo que lo importante que tenemos que trabajar desde el COAM es en un cambio de modelo hacia esa cultura de la rehabilitación y de la conservación. Son actuaciones que tienen que decidirse a través de las comunidades de vecinos y para ello es necesario que hagamos mucha didáctica, con otros agentes también que forman parte del proceso, como son los administradores de fincas, las propias entidades financieras, los agentes rehabilitadores…

Hace falta mucha difusión, comunicación, didáctica, y hace falta explicar lo importante que es para el confort, el bienestar, la salud y la habitabilidad esa intervención en el edificio, que tiene que ir más allá de los cambios de sistemas a través de sistemas que consuman energía renovables, sino que tiene que ir también en envolventes, en cubiertas y en la propia modernización o adaptación de ese parque edificado que, insisto, va a seguir estando en uso.

Tenemos que aprovechar la oportunidad de que ese uso sea acorde con las necesidades de la población, que podamos también flexibilizar esos cambios de uso para generar vivienda si hace falta o para ampliar superficies si así se requiere siempre y cuando seamos capaces de cumplir con las dotaciones necesarias que la población necesita. Pero creo que fomentar la innovación y la sostenibilidad en la arquitectura va a ir siempre de la mano de estas cuestiones de adaptación al cambio climático y de resiliencia de nuestro parque edificado.

«la vivienda es parte fundamental de los pilares del estado del bienestar»

¿Cuál es tu visión sobre el futuro de la economía circular y su aplicación en el sector de la construcción para promover la sostenibilidad?

Creo que es absolutamente clave y un cambio de paradigma básico. Influye en todo el proceso constructivo, desde el proceso de ideación y de planificación y proyecto, al proceso de construcción y puesta en obra, a la fase de uso del edificio y a la fase de desmontaje.

Su asimilación no sólo nos corresponde a los profesionales y empresas del sector, también a una sociedad que tiene que entender este nuevo contexto y las consecuencias de no integrar el cambio de modelo. Es ir un paso más allá de la propia normativa, por eso insisto en que el COAM puede ser esa institución referente que puede ir anticipando algunas de las cuestiones, aunque no estén en la normativa, para ser un sector ejemplar en la sociedad e ir incorporando estos cambios que nos van a ser exigidos y que son buenos para todos.

Tienes amplios conocimientos y experiencia en sostenibilidad y gestión estratégica. ¿Cuáles son las principales estrategias que consideras fundamentales para abordar los desafíos de la vivienda sostenible y asequible?

Es un tema amplísimo. Creo que la vivienda es parte fundamental de los pilares del estado del bienestar. Es muy difícil acceder al resto de los pilares, educación y sanidad, si no se cuenta con una vivienda digna.

Creo que es importantísimo que con la prensa empecemos a distinguir y tener claros los conceptos: la diferencia entre vivienda social, vivienda asequible, vivienda sostenible, y con esos criterios claros hay un punto fundamental, que es la colaboración entre toda la cadena de valor que interviene en la creación de vivienda. Creo que es muy importante la colaboración entre las administraciones y los agentes que formamos parte de este proceso.

Considero que la vivienda tiene que incorporar esos criterios de sostenibilidad y de calidad arquitectónica, que habría que poner en valor de nuevo el impacto de esa calidad en la calidad de vida de las personas, que el concepto de vivienda digna habría que establecer unos criterios mínimos que incorporasen los criterios de calidad arquitectónica y de sostenibilidad. 

Creo que hay que impulsar la colaboración entre las administraciones, pero también con el sector privado, que habría que investigar nuevos instrumentos financieros. También que se debería flexibilizar la normativa, permitir cambios de uso, estudiar cuestiones de aumento de superficie. Creo que habría que plantear la vivienda no como un hecho aislado sino como un hecho que se produce dentro de una trama urbana, de un espacio público y de un entorno construido, y por tanto habría que abordar el problema de la vivienda conjuntamente en el plan urbanístico, y con todos sus impactos en el entorno, con las dotaciones que se generan, etc.

Entonces creo que también sería muy importante hablar de la vivienda como una parte del proceso urbano y de hacer ciudad. Integrando también a los ciudadanos, intentando que haya consenso. Existen muchas cuestiones técnicas de baremos, de precio, de suelo, de materiales, de licencias, de plazos, de mano de obra… Que dificultan en muchos casos la producción de vivienda asequible, pero creo que es fundamental la creación de una mesa nacional sobre vivienda y un gran pacto de Estado con todos los agentes involucrados, en el que además se promueva la flexibilidad normativa, el estudio de las situaciones, la adecuación, el retorno demográfico, el cambio de uso y, por supuesto, una política muy transversal con otros ministerios.

Y en las comunidades y en las ciudades con todas las corporaciones, concejalías que intervienen para ver la vivienda no como un hecho aislado sino como un hecho creador de ciudad y en el que intervienen todos los agentes.

«es fundamental la creación de una mesa nacional sobre vivienda y un gran pacto de Estado con todos los agentes involucrados»

En relación al foro ‘AHA Affordable Housing Activation’, ¿cuáles son las principales iniciativas o propuestas que se están discutiendo para abordar el problema de la vivienda asequible en España?

El foro fue un punto de partida para establecer una serie de recomendaciones, para compartir casos de éxito y para demostrar que lo que hay que hacer es hablar entre todos los agentes y establecer marcos de colaboración, porque a veces existen soluciones a los problemas, pero en escenarios que no hemos contemplado. Me parecen muy importantes en este caso el uso de los datos y la monitorización de las experiencias, y que podamos revertir medidas y seamos mucho más ágiles.

Vamos a terminar con dos preguntas más generales. La primera, ¿qué consejo le darías a las mujeres que desean empezar o progresar en el campo de la arquitectura y la construcción, especialmente en términos de superar barreras y alcanzar puestos de liderazgo?

El mejor consejo que creo que puedo darle a cualquier joven, y yo tengo una hija, para que destaque en cualquier profesión es que se entusiasme, trabaje y crea en lo que hace, que no haga las cosas por imposición.

Creo que cuando uno persigue sus sueños y está convencido de ellos -y esta es una profesión en la que se hacen muchos sueños realidad porque tiene esa capacidad de influir en el mundo, de emocionar y crear belleza, entornos útiles- esa gratificación supone un plus que tiene que ser capaz de despertar conciencias y motivaciones.

Creo que ese es el truco: tener sueños, perseguirlos y trabajar muy duro para ser lo mejor posible sin perder la cabeza. Las barreras irán cayendo.

Y la última cuestión: ¿Qué aspectos crees que deberían ser prioritarios en la formación de los arquitectos para abordar los desafíos actuales y futuros de la profesión?

Creo que hay que insistir en las cuestiones relacionadas con la sostenibilidad, con la digitalización y con la industrialización.

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