Los sistemas acrílicos para la impermeabilización reducen el impacto ambiental de las cubiertas

La necesidad de transformar el entorno urbano para luchar contra el cambio climático y hacer frente a sus consecuencias (fenómenos meteorológicos extremos como olas de calor,
fuertes lluvias, nevadas, etc.) está obligando a repensar las ciudades y sus edificios, renovándolos y convirtiéndolos en espacios resilientes, capaces de adaptarse a los rigores del clima.


El Informe País 2022, presentado recientemente por Green Building Council
España (GBCe), insta a abordar con el mismo carácter urgente la descarbonización, la circularidad, la rehabilitación, la biodiversidad, la salud y la resiliencia para avanzar en los objetivos de cero carbono, situándose en la línea de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y del compromiso alcanzado por Europa en la lucha contra el cambio climático.

“El ahorro y la eficiencia energética tienen un papel fundamental en la Estrategia de Descarbonización a Largo Plazo (ELP 2050) –directamente conectada con los ODS de la Agenda 2030–, a la hora de conseguir limitar los incrementos de temperatura, reduciendo de forma urgente las emisiones. De esta manera, no solo se luchará contra el calentamiento global, sino que se contribuirá al avance hacia otras metas como la mejora de la salud de las personas, la creación de empleo digno, la producción y el consumo responsable o la conservación del entorno y la biodiversidad”, señalan desde AIFIm, Asociación Ibérica de Fabricantes de Impermeabilización (AIFIm).

En este contexto, los fabricantes de materiales para la construcción juegan un papel clave a la hora de innovar y desarrollar productos con los que mejorar el estado del parque edificado atendiendo a los criterios de sostenibilidad, eficiencia y salud.

Desde AIFIm destacan la aportación de las soluciones para la impermeabilización, al garantizar el perfecto funcionamiento de los componentes de la cubierta y una mayor durabilidad de los mismos, evitando patologías como filtraciones o humedades que pueden comprometer la salud del edificio y de sus ocupantes. Asimismo, subrayan el importante trabajo en investigación e innovación realizado por los fabricantes a la hora de poner en el mercado sistemas para la impermeabilización de la cubierta con menor impacto ambiental o para el bienestar de los usuarios.


Es el caso de los sistemas para la impermeabilización líquida en base agua, como los sistemas acrílicos, que se están posicionando como una opción de futuro gracias a su fácil aplicación, su resistencia a los rayos UV, y su menor impacto sobre la salud al desprender un menor volumen de COVs.

“En los últimos años han aparecido nuevas membranas líquidas en base polímeros híbridos, libres de solventes, que se adhieren a un gran número de soportes, presentando una extrema resistencia. Se trata de formulaciones muy robustas y de fácil aplicación, gracias a su baja viscosidad”, explican desde AIFIm.

En cuanto a prestaciones, esta tecnología se sitúa entre las mejores del mercado, gracias a su fácil y rápida aplicación al tratarse de productos monocomponentes. Seca rápidamente, presentando una alta durabilidad y una gran resistencia a los rayos UV. Su gran flexibilidad, adherencia y adaptación a todo tipo de superficies hace que estas soluciones sean aptas para su aplicación en interiores y exteriores.

Además, su fabricación en color blanco con unos altos Índices de Reflectancia Solar (SRI), permiten la creación de cubiertas cool roof, con las que contribuir a la reducción de la demanda de energía para climatización y mitigando el efecto “isla de calor” en los entornos urbanos.