Qué es la neuroarquitectura y cómo aplicarla

¿Qué es la neuroarquitectura? 

La neuroarquitectura es una disciplina muy reciente que estudia cómo el entorno arquitectónico influye en determinados procesos mentales. Su objetivo es buscar la mejora de la calidad de vida de las personas y se basa en observar la arquitectura desde la perspectiva de cómo funciona el sistema nervioso y cómo el entorno arquitectónico influye en determinados procesos cerebrales que tienen que ver con las emociones, favoreciendo la producción de oxitocina y serotonina, que son secreciones relacionadas con las sensaciones placenteras, la relajación y la felicidad.

La primera vez que se empezaron a juntar arquitectos y neurocientíficos a trabajar en conjunto fue en el 2003 cuando se creó la Academia de Neurociencias para la Arquitectura (ANFA) en San Diego.

Los puntos fundamentales de la neuroarquitectura

Las premisas de las que parte la neuroarquitectura son bastante lógicas y podemos resumirlas en 3 puntos:

  • Los espacios que habitamos o que utilizamos afectan directamente no solo al comportamiento que tenemos en ellos sino a nuestra salud.
  • El objetivo principal de la neuroarquitectura o de la neurociencia aplicada a la arquitectura es proyectar teniendo como punto de partida la realidad del usuario y cómo este usuario construye la realidad. Poner en el centro a las personas que van a hacer uso de ese espacio.
  • La arquitectura acompaña a los seres humanos en el desarrollo de la vida completa. Por lo tanto, entender el espacio como un acompañante que construye el ecosistema en el que vivimos.

Formas de Aplicación

Según la investigación neuroestructural, hay que prestar atención a las cosas que podemos observar y analizar, pero también a los materiales no tangibles que podemos utilizar para diseñar el espacio: la luz, los colores, el sonido, la temperatura. Ya que estos elementos intangibles condicionan el estado de ánimo:

  • La luz natural ayuda a enfocar y crea un ambiente más amigable que la luz artificial. 
  • La temperatura y el color, no solo afectan a nuestro estado emocional, sino que también alteran nuestra cronobiología y alteran la secreción de melanina, la hormona del sueño. 
  • La altura de los techos: los techos altos inspiran la creatividad y los techos bajos favorecen las tareas cotidianas.
  • La elección de los colores es crucial en el diseño y la arquitectura para crear espacios acogedores. Los tonos de verde, azul y amarillo reducen el estrés y aumentan la comodidad. Sin embargo, los colores rojos estimulan los procesos cognitivos, por lo que son más adecuados para tareas que requieren una atención concentrada.

8 herramientas para aplicar la neuroarquitectura al diseño arquitectónico

Ana Mombiedro, divulgadora y experta en neuroarquitectura, plantea 8 herramientas que nos pueden ayudar a la hora de aplicar la neuroarquitectura a los proyectos:

1. Wayfinding

El wayfinding es crear espacios que ayuden a saber dónde estamos, hacia dónde vamos y de dónde venimos.  El objetivo de aplicarlo es ayudar a que las personas puedan moverse de un espacio a otro sin sentirse perdidas o confusas.  Este punto es especialmente importante para niños, personas mayores  o para personas con problemas cognitivos. El wayfinding es primordial en el diseño de espacios públicos como aeropuertos, estaciones de tren y hospitales.

Para llevarlo a la práctica Ana Mombiedro nos da estas pautas:

  • Establecer recorridos e incluir elementos que ayuden al usuario saber dónde está o por donde va.
  • Apoyarse en la señalética: códigos de color, patrones, letreros o iconos.
  • Utilizar la iluminación como material de construcción.
  • Utilizar olores o sonidos para que los usuarios identifiquen determinados espacios con estos estímulos.
  •  Hacerlo de manera moderada para no saturar la protección

2. Atmósferas cromáticas 

Las atmósferas de color pueden utilizarse para crear diferentes espacios y sirven de apoyo al wayfunding. Por ejemplo, mediante hilos de color en el suelo podemos asociar gamas cromáticas a diferentes partes del edificio

3. Fenomenología

Aplicar la fenomenología a la arquitectura es tener en cuenta qué fenómenos sociales y personales sucederán en cada espacio. Es decir, a la hora de diseñar pensar en las actividades de las personas y no en el espacio («cocinar» en vez de «cocina») e incorporar soluciones espaciales a las necesidades personales.

4. Los mapas sonoros

Tener en cuenta como fluye el sonido por un espacio entendiendo que el sonido se produce por la vibración de partículas y que es tridimensional.

Se deben tener en cuenta los sonidos que nacen del propio edificio y los que nacen en el exterior.

Para llevarla a la práctica se haría necesaria una tabla de materiales constructivos con sus coeficientes de absorción de sonido. Otra forma de aplicarlos es señalando puntos de confort acústico o con un mapa de fuentes de sonido.

5. Los mapas lumínicos

 Los mapas lumínicos se utilizan en la arquitectura para representar la distribución de la luz en un espacio determinado. Estos mapas se pueden utilizar para analizar la cantidad y calidad de la luz en una habitación, edificio o espacio externo, y para identificar áreas con una iluminación insuficiente o excesiva, y determinar dónde es necesario instalar lámparas o cambiar la posición de las existentes.

Para utilizar un mapa lumínico, hay que tener en cuenta que las fuentes de luz son tridimensionales y que los elementos construidos producen sombras. Hay que fijarse en las fuentes de iluminación propias del diseño y las ajenas como pueden ser el sol o las farolas de la calle.

A la hora de aplicarlos, primero se puede dibujar en planta y en sección la iluminación artificial de las estancias teniendo en cuenta intensidad y color de la luz. Y después dibujar en planta y sección la iluminación natural del conjunto.

6. Diagrama de soleamiento y ventilación 

Un diagrama de soleamiento es un gráfico que muestra la cantidad de luz solar que recibe una superficie en un lugar dado durante un año. Generalmente incluye líneas que indican la posición del sol en el cielo en diferentes momentos del día y en diferentes estaciones del año. Hay que tener en cuenta la orientación del edificio y diferenciar sol de invierno y de verano.

El diagrama de ventilación se utiliza para mostrar la configuración y el flujo del aire en un edificio o espacio cerrado. Suele incluir la ubicación de los conductos de aire, las entradas y salidas de aire, y las ubicaciones de los dispositivos de ventilación. Para aplicarlos se deben tener en cuenta las leyes de convección del aire (el aire caliente sube).

7. Los mapas térmicos 

El mapa térmico  es útil para identificar puntos de mayor o menor calor en un edificio y tomar medidas para mejorar su eficiencia energética, como aislar mejor las ventanas o instalar sistemas de climatización más eficientes. También puede ayudar a identificar áreas donde el calor excesivo puede causar problemas de confort para los ocupantes.

Se deben tener en cuenta los  elementos que despiden calor (electrodomésticos, personas), los puentes térmicos y escapes de calor a través de la carpintería.

8. Los mapas cognitivos

El mapa cognitivo es una herramienta que utilizan los arquitectos para comprender las relaciones espaciales entre barrios, nodos y carreteras.

El proceso de mapeo cognitivo se utiliza para comprender cómo se mueve la gente por un área y qué necesitan cuando llegan allí.

Para emplearlo en neuroarquitectura se trataría de seleccionar qué caminos, nodos y barrios hay en el proyecto, tanto a escala urbana como a escala personal.

Imágenes cedidas: 2022 Who is Danny/Shutterstock