La arquitectura efímera: de la Torre Eiffel a los stands de diseño

Cuando hablamos de arquitectura efímera nos referimos al arte de crear estructuras o elementos de construcción con fecha de caducidad determinada. Mientras en la arquitectura tradicional las estructuras se construyen para que perduren en el tiempo, en el diseño efímero las construcciones están concebidas para durar un periodo de tiempo corto, y sus ejemplos más paradigmáticos pueden ser las exposiciones artísticas o los stands de diseño de una feria de negocio.

Características de la arquitectura efímera

Según el diseñador efímero Luca Hugo Brucculeri, los proyectos elaborados sobre la filosofía de la arquitectura efímera reúnen una serie de características concretas:

  • Están diseñados para ser temporales, por lo que los materiales acostumbran a ser de bajo coste y fáciles de retirar.
  • Su principal objetivo es captar la atención de los transeúntes en eventos culturales o exposiciones.
  • Deben tener en la innovación su principal foco.
  • Su carácter temporal permite al diseñador ser audaz y asumir riesgos.
  • Tienen el potencial de ganar relevancia cultural y popularidad.
  • Si esto último ocurre y logran captar especial interés, tienen el potencial de dejar de ser efímeros y se convierten en permanentes. Un ejemplo perfecto de este último punto es la Torre Eiffel.

De hecho, la Torre Eiffel se construyó para la Exposición Universal de 1889. Como todas las construcciones efímeras, la intención era, en primer lugar, generar un gran impacto entre los visitantes y, segundo, desmantelar definitivamente la torre una vez finalizado el evento.

Dada la gran admiración que despertó el diseño, se salvó de ser desmontado. Sin embargo, no pocos críticos querían que se retirara porque consideraban que los materiales utilizados y la forma eran demasiado escandalosos.

Aunque parezca mentira, hubo hasta quien opinó que la torre Eiffel sería “la perdición de Paris”.

La Torre Eiffel en la arquitectura efímera

Cómo surge la arquitectura efímera

Desde sus mismos orígenes en el Antiguo Egipto, este tipo de diseño de estructuras se caracterizó por la búsqueda de lo llamativo. En Deipnosophistae, una obra griega de principios del siglo III escrita por Ateneo, el autor describe un pabellón efímero erigido por Ptolomeo Filadelfo -faraón del Egipto ptolemaico del 283 al 246 a.C.- para celebrar un banquete espectacular.

Más tarde, el imperio romano continuó con una tradición similar en la que las construcciones efímeras servían para organizar ceremonias públicas y celebraciones de victorias militares. Por ejemplo, los arcos de triunfo que han llegado a nuestros tiempos se erigían con el propósito inicial de señalar una victoria bélica.

En la edad moderna, las ferias mundiales que comenzaron en 1800 fueron una excusa perfecta para que arquitectos e ingenieros se expresaran. Consideradas como grandes escaparates públicos de los avances en la industria, el comercio y las artes, estas iniciativas acabaron propiciando la construcción de la citada Torre Eiffel y otras obras icónicas.

Otro gran ejemplo de la misma época es el Crystal Palace de Londres. Diseñado por el arquitecto Joseph Paxton para ser una construcción temporal que albergara la Gran Exposición de 1851, el edificio se convirtió en un símbolo de la arquitectura de la Revolución Industrial, dado su innovador uso de materiales y la inusual forma de utilizarlos.

Tristemente, este fantástico ejemplo de la arquitectura moderna fue destruido en un incendio en 1936. Como curiosidad, el equipo de fútbol inglés Crystal Palace Football Club debe su nombre a la edificación, pues fue fundado por los custodios del palacio en 1905.

Ejemplos de arquitectura efímera hoy en día

Hoy en día, el arte del diseño efímero se usa en muchos tipos de disciplinas diversas, atendiendo a la necesidad concreta que pueda surgir desde la perspectiva de marketing, arte o ventas. Los diseñadores efímeros aplican sus ideas en distintas áreas:

  • Escaparates de tiendas.
  • Escenografía en obras de teatro o cine.
  • Experiencias sensoriales.
  • Instalaciones artísticas o comerciales.

A la hora de trabajar, los diseñadores saben que sus obras efímeras tienen que cumplir ciertos requisitos como:

  • Entender las necesidades del cliente.
  • Comunicar sus valores.
  • Contar una historia.
  • Despertar emociones.

En la actualidad, hay muchas formaciones en arquitectura efímera y diseño de espacios escénicos que pueden ayudar a un arquitecto o interiorista a especializarse en esta disciplina. Sin lugar a dudas, es otra interesante salida profesional a valorar por cualquier interesado.