¿Cómo combatir la vuelta a la rutina gracias a la naturaleza?

Aunque nos neguemos a aceptarlo, el mes de septiembre, una vez más, está ya de vuelta, y con él todo lo que ello implica: el fin del verano, la vuelta al trabajo, la adaptación a esa temida rutina, etc. Aún se conserva el bronceado de las vacaciones, pero nuestro estado de ánimo no es el mismo, y corremos el riesgo de sufrir el conocido síndrome postvacacional, que no es otra cosa que la ansiedad y la presión emocional de hacer frente a la readaptación a la vida laboral.

Este proceso transitorio puede afectar más a unas personas que a otras. Pero, ¿cómo podemos combatirlo y sobrellevarlo mejor? La respuesta es simple: acudiendo a la naturaleza. El paisajista Fernando Pozuelo ha querido destacar las principales claves y beneficios de la naturaleza para hacer frente al síndrome postvacacional:

  • Apostar por una oficina más verde: Si somos de los que trabajamos de manera presencial, a la vuelta de verano, la oficina pasa a convertirse en el lugar donde más tiempo estamos a lo largo del día, por ello es de suma importancia contar con un espacio perfectamente acondicionado. Para esto debemos apostar por integrar la naturaleza en las empresas. Esto tiene un efecto directo en los trabajadores, y es que su productividad aumenta. De hecho, según un estudio realizado por la Escuela de Psicología de la Universidad de Cardiff, aquellos espacios que contaban con zonas verdes hacían que los trabajadores se sintieran más concentrados, con una mejora en su productividad de un 15% respecto a aquellas oficinas que no apostaban por esta tendencia. ¿Qué podemos hacer para beneficiarnos de estos aspectos tan positivos? Por supuesto esto se logra integrando la naturaleza en la propia oficina, ya sea a través de plantas, un jardín vertical, o incluso una fuente de agua interior. Además, apostar por el uso de luz natural frente a la luz artificial potencia estos efectos positivos. Si la instalación de plantas naturales no fuese posible, siempre podemos recurrir a la evocación de ellas mediante el uso de materiales naturales o incluso de elementos como imágenes, fotografías o cuadros.
  • Elegir las plantas que más beneficios te aportan: Los beneficios que nos aportan las plantas en el hogar se pueden sentir a través de los cinco sentidos. Algunas especies como el poto, la sanseviera o la cinta tienen la capacidad de purificar el aire, lo que sin duda ayudará a potenciar nuestras emociones positivas. El olfato es otro de los sentidos más sensibles, y estimularlo sumará en la búsqueda del bienestar. Especies como la lavanda, que libera un aroma con químicos que son beneficiosos para el sistema nervioso, la menta, que es una de las plantas aromáticas más conocidas, o el Hisopo, que puede aportar un gran olor a nuestro jardín.
  • Conectar con la naturaleza para combatir el Trastorno por Déficit de Naturaleza (TDN): Puede parecer una obviedad, pero el ser humano necesita de la naturaleza para su bienestar. La mayor parte de la sociedad vive en grandes núcleos urbanos, alejados de espacios verdes, por lo que puede surgir el conocido  “Trastorno por déficit de naturaleza”. Algunos de los efectos que se asocian al TDN son la falta de concentración, la ansiedad, el estrés y la irritabilidad. En los niños, que actualmente no están asistiendo a clases, la falta de contacto con la naturaleza puede tener incluso mayor efecto, ya que se encuentran en plena etapa de desarrollo. El TDN puede agravar el síndrome postvacacional, pero también puede ayudar a combatirlo, por lo que realizar actividades al aire libre en la naturaleza es imprescindible en nuestra vida cotidiana.

“La naturaleza tiene la capacidad de ofrecer múltiples beneficios al ser humano, y muchas veces nos olvidamos de ello. Los lugares donde más tiempo pasamos en nuestro día a día, como la oficina o nuestra casa, deben estar perfectamente acondicionados para contar con elementos naturales que nos permitan fomentar esa conexión tan necesaria”, comenta Fernando Pozuelo.

Imágenes cedidas: Fernando Pozuelo