¿Cómo transformar cualquier jardín sin importar su tamaño?

TEXTO: Fernando Pozuelo. Fernando Pozuelo Landscaping Collection. www.fernandopozuelo.com @Jardindeautor

Quien tiene un jardín, tiene un tesoro. Esto es algo que se ha puesto de manifiesto durante los últimos años en gran parte de la sociedad, ya que se ha producido un cambio de visión y ahora apreciamos más los beneficios que nos puede aportar tener cerca un espacio verde con el que interactuar. Desafortunadamente, no todas las personas pueden disponer del espacio suficiente para tener el jardín de sus sueños. En este artículo te desgranamos ciertos tips para sacar el máximo rendimiento a tu jardín según sus m².

Dependiendo del espacio del que dispongamos, podremos otorgar a nuestro jardín distintas funcionalidades, buscando en todo momento una eficiencia espacial del lugar. A continuación, destacamos las principales características a tener en cuenta en función del tamaño de estos espacios verdes:

Jardines de 30 m²

Si disponemos de un espacio un poco más reducido, como puede ser de unos 30 m², existe una tendencia natural a convertirlos en una especie de loft al aire libre, donde se unifican varios usos, como pueden ser el de comedor o zona chillout, u otros usos mixtos (chillout y solárium o comedor con pequeña barbacoa móvil) que podemos rodear de jardineras y vegetación. Por lo general, estos jardines no suelen disponer de césped.

Jardines de 50 m²

Cuando el espacio del que disponemos supera los 50 m², los usos se pueden ir ampliando. Un claro ejemplo pueden ser áreas de descanso y de lectura. En este caso, la barbacoa móvil se puede transformar en una zona de cocina con parrilla, que incluya fogones de gas, horno o soluciones de almacenaje. Además, se pueden buscar nuevas fórmulas artísticas para crear perspectivas visuales más amplias, y conseguir una mayor profundidad. En estos proyectos, además de fuentes ornamentales, se pueden plantear juegos de agua mediante duchas escultóricas, áreas de solárium, zonas de baño, jacuzzi o spa integrados con el resto del conjunto, donde ya sí hay cabida para el césped.

Jardines a partir de 100 m²

Acompasadamente, los usos van aumentando a medida que la superficie crece, y si nuestro espacio es superior a los 100 m² ya pueden ir apareciendo pequeñas piscinas, albercas o áreas encespadas para que los niños puedan jugar con mayor amplitud que en casos anteriores. Contamos con espacios más abiertos y tenemos una mayor libertad de movimiento.

A pesar de las diferencias conceptuales que puedan existir basadas en la superficie, a la hora de proyectar un jardín es necesario tener presente una serie de consideraciones comunes como, por ejemplo, buscar soluciones sencillas y espaciosas que nos permitan realizar un mejor aprovechamiento del espacio.

Es importante considerar la luz existente, así como las nuevas necesidades lumínicas, para incorporar diferentes circuitos que permitirán tener luz indirecta para las plantas, o luz directa bajo las estructuras de pérgola y con apliques de pared en la pared. También se podrán conseguir efectos de luz más actuales mediante el empleo de líneas led. Y no nos olvidemos de considerar el montaje de un sistema de riego por goteo que irrigue la vegetación cuando no estemos en nuestro hogar, reduciendo así el consumo de agua hasta un 90%.

Otro aspecto importante es buscar la posibilidad de hacer un combinado de color entre interior-exterior, como por ejemplo con el pavimento, y también mediante el adecuado empleo de muebles de jardín, hamacas, tumbonas, puffs y textiles, como las alfombras, los estores, las cortinas y la mantelería exterior.

Si nos decidimos por transformar este espacio exterior del que disponemos, sea del tamaño que sea, en un jardín inspirador y funcional, rápidamente veremos cómo aumentan las posibilidades de nuestro hogar, repercutiendo positivamente en nuestro grado de felicidad y confort familiar, al mismo tiempo que aumentará el valor de nuestra vivienda.

Imágenes cedidas: Fernando Pozuelo