Cómo la arquitectura sostenible, junto con la domótica, ayuda a tener una mejor salud mental

La mayor parte de nuestra vida transcurre en diferentes edificios: ya sea nuestro hogar, nuestro lugar de trabajo, el gimnasio, centros de ocio, etc… por ello, es necesario que estos lugares esten acondicionados para que contribuyan a nuestro bienestar tanto físico como emocional.

El sector de la arquitectura y el diseño tiene más en cuenta las formas para mejorar la calidad de vida para en este tipo de espacios creados por y para nosotros. Por esta razón, la neurociencia ha empezado a utilizarse para los planteamientos arquitectónicos tanto del diseño de viviendas como del diseño urbano de las ciudades. De esta necesidad nace la neuroarquitectura, que estudia la relación entre la neurociencia, que analiza el funcionamiento cerebral humano, y la propia arquitectura.

El entorno en el que nos encontramos puede cambiar nuestras emociones, pensamientos o comportamientos. Por ello, la arquitectura neuronal analiza aspectos sensoriales como la iluminación, el color, la temperatura de los materiales, la percepción de los diseños y su impacto en las personas, que pueden afectar su nivel de bienestar.

Pasamos una media de 90% de nuestra vida en diferentes edificios, que condicionan nuestro comportamiento y emociones

Iluminación y escenas ambientales

La domótica puede ayudar no solo a contar con la iluminación necesaria, sino a adecuarla a cada estancia según las necesidades de sus húespedes. A través de una gestión de la iluminación con sistemas como [email protected]® podemos controlar la intensidad de la luz a través del monitor de ABB con tan solo un click, o mediante la app gratuita [email protected]® Next que permite controlar las diferentes funcionalidades del sistema desde cualquier lugar. Además, se puede gestionar tanto el encendido como el apagado y la intensidad de todas las luces del hogar no únicamente de la estancia donde nos situamos.

Otra característica a tener en cuenta es el tipo de luz que debemos utilizar dependiendo de la estancia y del uso que necesitemos darle. Las luces LED blancas frías se suelen colocar en lugares donde el aporte de luz natural es mínimo como garages o trasteros, mientras que las luces blancas puras se recomiendan para utilizar en cuartos de baño, cocinas, o espacios de trabajo y la luz de tono más amarillento o cálido se debería situar en el salón o las habitaciones de una vivienda, ya que permiten un mejor descanso por la noche. Por esta razón, una posibilidad que ofrece [email protected]® es la integración de bomillas LED inteligentes como son las Philips hue. De esta forma podemos controlar la intensidad así como el color de la luz para cada situación.

Además, gracias a este sistema podemos crear escenas ambientales que se adapten a las necesidades de cada habitante, escuchar música a través de la conexión con un altavoz inteligente con [email protected]® e incluso programarlas para que en las siguientes ocasiones solamente tocando un botón a través del monitor o  de la app todas estas funciones se puedan utilizar de forma automática.

Temperatura

La temperatura también es importante para aumentar la sensación de confort. Además, elevados contrastes en la temperatura en el hogar provocan la estimulación de la amígdala en el cerebro, lo que puede incidir incluso en el sistema inmunológico provocando resfriados y otras enfermedades. Debido a ello, es necesario mantener una temperatura agradable, a través de este sistema de ABB se regula la temperatura teniendo en cuenta las funcionalidades de la estancia, ya que a través de su función ECO se puede bajar la temperatura automáticamente durante determinadas horas, por ejemplo de noche o durante el horario laboral de los habitantes.

Esta temperatura se puede regular de forma más óptima gracias a la estación meteorológica, que conecta el interior con el exterior de la vivienda, de esta forma se registra la temperatura exterior y en función de ello se gestionan el resto de componentes de la estancia como la luz, las persianas y el nivel de calefacción. Por ejemplo, si es un día lluvioso, se bajan las persianas, se aumenta la intensidad de la luz y se enciende la calefacción a un nivel óptimo. El control de las persianas también nos ayuda a regular la incidencia de la luz solar y a regular la temperatura, ya que por ejemplo, si tenemos las persianas subidas durante el día no necesitaremos tanta calefacción como si las tenemos bajadas o mínimamente subidas.

La domótica puede ayudar no solo a contar con la iluminación necesaria, sino a adecuarla a cada estancia según las necesidades de sus húespedes.

Composición y materiales sostenibles

El contacto con la naturaleza es también necesario, y se relaciona con una mejora de la memoria y mayor concentración, por tanto tener elementos como plantas es esencial, los colores también afectan a la percepción, por tanto colores cálidos transmiten una mayor confianza y confort, o colores como el verde, nos trasmiten tranquilidad. Así diseños pulcros y de este tipo de colores como el acabado Comodoro de la serie de mecanismos Sky Niessen puede evocarnos a esta naturaleza y esta sensación de tranquilidad.

De igual  manera,  estos  edificios  más  sostenibles y que presentan domotización son más eficientes energéticamente y satisfacen las necesidades reales de sus integrantes, por tanto, a la larga benefician tanto al medio ambiente como a la persona, reduciendo los costes energéticos, una preocupación cada vez más acuciante debido a las constantes subidas del precio de la luz.

Para poder tener una mejor calidad de vida es necesario que se tenga en cuenta tanto en las rehabilitaciones de edificios como en las nuevas construcciones la forma en la que estas infraestructuras impactan en nuestra vida.

Es necesario mantener una temperatura agradable, a través de este sistema de ABB se regula la temperatura tenindo en cuenta las funcionalidades de la estancia.