Especial Passivhaus: máximo confort con el mínimo consumo

Diseñar edificios rentables, confortables, sostenibles y saludables es necesario y prioritario. La creciente demanda por parte del gran público de edificios cada vez más respetuosos con el medio ambiente coloca a los sellos de excelencia, tales como Passivhaus, en una posición privilegiada dentro del mercado inmobiliario actual. Juntamos a portavoces de importantes estudios de arquitectura vinculados al diseño pasivo para indagar en los múltiples beneficios que nos ofrece, los retos que están por venir y los valores que vertebran sus proyectos.

No hay duda de que los edificios Passivhaus representan una manera de vivir mejor con menos energía. El confort para sus habitantes es muy superior, mientras que su demanda de energía es casi nula. Además, al contar con ventilación controlada con recuperación de calor, se consigue una gran calidad del aire interior sin perder ninguna eficiencia. Estos son solo algunos de los beneficios que nos desgrana Joaquín Ruiz Piñera, Passivhaus Designer en Zink Consultores Passivhaus, cuya filosofía parte de aplicar los criterios más avanzados de sostenibilidad al tiempo que genera el máximo valor añadido a los proyectos en los que su estudio participa. “Por ello, apostamos decididamente por el estándar de confort y eficiencia energética más prestigioso del mercado, lo que redunda en una mejor calidad de vida para los usuarios finales, una reducción del consumo global de energía y una distinción e incremento de valor de los propios edificios” asegura.

“Nuestra aspiración a futuro: lograr la plena sostenibilidad, que nuestros edificios no arrebaten a la tierra nada que no le puedan devolver” VArquitectos

Casa Monteviento, de DuqueYZamora Arquitectos. © Iván Morán

Passivhaus es un concepto de construcción que está abierto para todos y en todas las regiones, independiente de la climatología a la que se adapta. “Es una estrategia para encontrar soluciones constructivas factibles y adaptadas a cada lugar, para llevar a cabo una edificación confortable, sostenible, asequible y de alta eficiencia energética” señala Raquel Marcos López, CEO de ra[ ]el Arquitectura Passivhaus. En este sentido, la arquitecta apunta que es necesario garantizar el bienestar y confort a los usuarios abarcando diferentes aspectos:

  • Condiciones de temperatura interior controladas siempre en el rango 20-25º y con mínimo diferencial de temperatura entre estancias.
  • Limitación de humedad interior con el fin de evitar la aparición del moho y las condensaciones superficiales que también afectan a la durabilidad de la construcción.
  • Aumento de la protección acústica del edificio, frente a ruido de transmisión aérea. Los edificios Passivhaus se convierten en oasis de silencio y tranquilidad en su interior.
  • Ausencia de flujos y corrientes de aire incontroladas que afectan al confort y bienestar de los usuarios.
  • Mejora en la calidad del aire interior, previniendo las concentraciones altas, tanto de CO2 como de otras sustancias nocivas.

En este último aspecto, Alicia Zamora, Passivhaus Designer en DuqueYZamora Arquitectos anota que “hay que tener en cuenta que, según los estudios, nos pasamos más del 80% de nuestro tiempo dentro de los edificios, bien sea en nuestros domicilios o en nuestros centros de trabajo. Por ello, es más que necesario pensar en ellos como nuestra tercera piel”.

“Nuestros valores son la responsabilidad medioambiental, el amor al detalle y a la calidad, y la planificación” Castaño & Asociados Passivhaus

Compromiso por parte de las empresas fabricantes

Para Juan Manuel Castaño, CEO de Castaño & Asociados Passivhaus, podemos encontrar muchos productos en el mercado nacional con diferentes sellos de sostenibilidad que implican una arquitectura respetuosa con el medio ambiente. “Existen multitud de componentes Passivhaus certificados: ventanas, sistemas constructivos, equipos de ventilación con recuperación de calor… El sello Passivhaus se ha convertido en un sello de calidad que, además, implica una serie de ventajas técnicas a la hora de su instalación”, señala. Además, existen otros sellos que se empiezan a demandar que implican también el grado de reciclaje del producto, y que son demandados por certificaciones como LEED o BREEAM. Por su parte, Javier de Antón Freile, director de CSO Arquitectura, añade que “los servicios técnicos de los fabricantes apuestan fuerte por ayudar a los estudios de arquitectura para que nuestros edificios puedan cumplir con todos los parámetros exigibles por el certificado Passivhaus”. Al final, el mercado va evolucionando y se va adaptando a las necesidades y “muchas empresas fabricantes dan opciones de productos en función de las prestaciones y requerimientos que vayas buscando. Se van especializando en áreas con potencial y la edificación sostenible, así como el estándar Passivhaus, lo son” asevera Irene González Díaz, directora de ejecución de obra Passivhaus en Madrid Arquitectura.

Por su parte, Germán Velázquez Arizmendi, arquitecto Passivhaus en VArquitectos, destaca que se están dado pasos agigantados en esta materia, en tres áreas fundamentalmente: en primer lugar, se ha multiplicado la oferta de materiales de origen renovable y de materiales provenientes del reciclado. En segundo lugar, cada vez hay disponibles más materiales “sanos”, libres de compuestos volátiles y otras sustancias nocivas. Por último, se ha incrementado la oferta de materiales específicos para ECCNs, como soluciones constructivas para rotura de puentes térmicos, mejora de la hermeticidad o carpinterías de altas prestaciones.

Showpass, de Energiehaus. © Jordi Martí

Según Micheel Wassouf, CEO de Energiehaus Arquitectos, se trata de utilizar materiales reciclados, reutilizables o que perjudican poco el medio ambiente. Por poner un ejemplo, en la última casa rehabilitada en Barcelona por su estudio, han optado, entre otros materiales, por algodón reciclado, cal, lana de oveja, hormigón celular, pinturas ecológicas o madera. Con este último material también se asocia el trabajo de Leonardo Llamas, Passivhaus Designer en Edifico, quien considera la madera como el principal material del siglo XXI, “debido a la situación actual del planeta y a la industrialización de la propia madera”. A resaltar: no contribuye a aumentar la cantidad de gases contaminantes a la atmósfera y es un producto que fomenta el comercio circular, promoviendo una gestión forestal correcta y necesaria para nuestros bosques. “En temas de alta eficiencia energética, sabemos que la madera y sus derivados son los mejores materiales para el control higrotérmico de la vivienda, y a nivel constructivo es durable y ligera” concluye.

“Todos nuestros trabajos emanan de la importancia circunstancial del entorno, desembocando en una bella y funcional solución material, que procura alcanzar la máxima sostenibilidad y eficiencia energética posible con unos altos niveles de salud y confort” Edifico Passivhaus

Colón 11, de Edifico Passivhaus.

El punto de mira en las administraciones

Aunque existe una progresión, y cada vez más clientes llaman solicitando viviendas y edificios pasivos, desde CSO Arquitectura destacan que “desde las diferentes administraciones, se debería fomentar la construcción de viviendas y edificios pasivos, otorgando subvenciones a los promotores que compensen este sobrecoste”. Así lo consideran también desde Madrid Arquitectura: “El mayor reto al que se enfrentan este tipo de proyectos es la concienciación real por parte de administraciones públicas y entidades de gobiernos correspondientes. Esta concienciación ayudará a la implantación de este tipo de edificación —no solo en residencial—, y consecuentemente se facilitará el acceso de la población a este tipo de edificios. El impulso y apoyo por parte de administraciones es fundamental para su mayor desarrollo”.

“Nuestra arquitectura pretende ser pura en concepto, y ello engloba a los materiales utilizados, secciones constructivas y sostenibilidad, diseñando hasta el más mínimo detalle de todas nuestras obras” CSO Arquitectura

Vivienda unifamiliar, de Madrid Arquitectura. © David Sánchez Peinado

¿Está la población realmente concienciada?

A raíz de la pandemia, hemos podido constatar un paulatino crecimiento en el interés de la sociedad por el estándar Passivhaus y por la arquitectura sostenible, a medida que todos nos damos cuenta tanto de la importancia de vivir en edificios saludables y eficientes y, sobre todo, “en esta época de emergencia climática, todos somos conscientes de que cualquier actuación vital debe tener el menor impacto en el planeta para que podamos mitigar los efectos nocivos del cambio climático” apuntan desde ra[ ]el Arquitectura Passivhaus. A esta idea también se suman desde DuqueyZamora Arquitectos, que perciben desde su estudio que la ciudadanía es muy consciente de los problemas a los que nos enfrentamos: “Clientes comprometidos con el medio ambiente, preocupados por sus facturas de calefacción y luz, buscando espacios lo más saludables posibles, indagando en soluciones para el moho que tienen en sus viviendas…”.

Sin embargo, aún queda mucho por hacer, y es que, tal y como aseguran en VArquitectos, algunos aspectos como la sostenibilidad global de un edificio no están lo suficientemente definidos en la normativa, “ni existen suficientes herramientas de cálculo de libre de acceso como para que el ciudadano de a pie pueda comparar y apostar por la opción objetivamente más sostenible”.

“El objetivo prioritario en nuestros proyectos y consultorías es conseguir la máxima eficiencia, pero optimizando la rentabilidad de la inversión” Zink Consultores Passivhaus

The Crown House, de ra[ ]el arquitectura. © Sofía Pozuelo Huertas

Retos y prioridades sobre la mesa

Los estudios de arquitectura entrevistados coinciden en que el reto es que el estándar se convierta en la edificación mayoritaria en España, ya que, además de crear edificios rentables, confortables, sostenibles y saludables, cualifica al sector de la construcción. “¿Cuál es el motivo de que no sea la construcción mayoritaria? Probablemente la inercia del sector” señalan desde Castaño & Asociados Passivhaus. “En el futuro próximo el reto sería canalizar los fondos Next Generation hacia rehabilitación según el estándar Passivhaus, aplicando los sellos Enerphit, por demanda, componentes o paso a paso”.

Por su parte, DuqueyZamora Arquitectos destaca que el primer paso al que se enfrenta España es la descarbonización de los edificios, que pasa necesariamente por la reducción de su demanda energética. “El parque edificatorio está obsoleto, la mitad de los edificios en España tienen más de 40 años, lo que supone, además de problemas constructivos y estructurales, la imposibilidad de mantener la vivienda a una temperatura adecuada, ya que estos edificios se realizaron sin ninguna normativa mínima de eficiencia energética” puntualiza Alicia Zamora. En esta línea, la rehabilitación bajo el estándar Passivhaus supondría una reducción de más del 80% de las emisiones y una mejora en la calidad de vida de las personas que lo habitan haciéndoles menos dependientes del consumo energético.

“Ante el cambio climático y las necesidades sostenibles y urgentes que requiere el planeta, nuestra arquitectura se rige por diseñar edificios pasivos que garanticen un bajo consumo energético y un confort térmico alto” Energiehaus Arquitectos

En lo que se refiere a prioridades, dentro de Energiehaus destacan dos: por una parte, diseñar construcciones nuevas y rehabilitaciones bajo el estándar Passivhaus, viviendas que generen poco consumo energético y construidas con materiales que perjudiquen lo menos posible el medio ambiente. Y, por otra, seguir siendo una entidad formativa de referencia desplegando una amplia gama de formaciones para que los profesionales del sector consigan diseñar bajo el estándar que defiende en todo momento el estudio. En el caso de Zink Consultores Passivhaus, el objetivo prioritario en sus proyectos y consultorías es “conseguir la máxima eficiencia, pero optimizando la rentabilidad de la inversión. Para ello, no solo tenemos en cuenta el proceso de construcción, sino también los costes energéticos y de reposición a lo largo de la vida útil de los edificios”. Desde Edifico Passivhaus sentencian: “El reto es hacer las cosas bien o, por lo menos, lo mejor que se saben hacer. Como oportunidad principal, es que el campo de mejora es enorme”.

Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Pública de Navarra, de VArquitectos.