Un lienzo en blanco con pinceladas de pilastras de ladrillo y vigas

[FROD] da título a la renovación de una vivienda en el centro de Madrid firmada por mome.estudio. El proyecto tenía dos grandes retos: reconducir la luz para que invadiese toda la vivienda y devolverle su carácter original.

Para ello, se han intentado recuperar los materiales preexistentes, ocultos tras sucesivas capas de intervenciones, tratando a su vez que la vivienda reflejase al completo la personalidad de sus habitantes. Elementos existentes como pilastras de ladrillo y vigas, así como pilares metálicos, se han restaurado para convivir con nuevos materiales seleccionados por la belleza de su imperfección, tales como el pavimento de hormigón pulido y las paredes de escayola. El nuevo conjunto genera un espacio con carácter propio, donde se pone en valor la mano de obra artesana y materiales cuyo encanto y presencia se intensifican con el paso del tiempo.

En esta vivienda, situada en un primer piso abrazando a un pequeño patio interior, el paso de la luz natural se veía obstaculizado por una distribución fragmentada y poco fluida. El proyecto plantea como solución una pared de espejo situada estratégicamente de modo que pueda rebotar y redistribuir la luz natural desde dos orientaciones, este y oeste. Las necesidades de los usuarios hicieron que la iluminación artificial jugase también un papel importante en el desarrollo del proyecto. Distintos tipos de LEDs fueron integrados en los elementos constructivos de modo que se pudiesen crear juegos de luces que transformasen los diferentes espacios según su uso.

El proyecto plantea como solución una pared de espejo situada estratégicamente de modo que pueda rebotar y redistribuir la luz natural desde dos orientaciones, este y oeste

Imágenes cedidas: © Hiperfocal