Ortiz. León Arquitectos: «La prefabricación de piezas y el montaje en seco es el futuro en construcción»

Grandes dosis de creatividad, de apuesta por las tecnologías más revolucionarias, de compromiso por una arquitectura sostenible y de adaptación a las nuevas necesidades envuelven cada uno de los trabajos firmados por Ortiz. León Arquitectos. Íñigo Ortiz y Enrique León fundaron su propio estudio en 1984 y, desde entonces, no hay día que no luchen fervientemente por aunar comunidad, contexto y medio ambiente; por hacer una arquitectura ejemplar que se extiende por todo el planeta a través de sus oficinas en Madrid, Miami, Lisboa y Shanghái. A lo largo de su trayectoria profesional, los arquitectos han trabajado mano a mano con estudios internacionales como Foster + Partners, Herzog & de Meuron o Pelli Clarke & Partners, desarrollando emblemáticos proyectos en los que criterios como la usabilidad, la flexibilidad o el máximo confort para los usuarios se convierten en su punta de lanza.

Casi cuatro décadas capitaneando Ortiz. León Arquitectos y un sinfín de proyectos a vuestras espaldas, ¿qué valores han permanecido intactos en vuestros trabajos durante este tiempo?

Desde que comenzamos en 1984 teníamos claro que queríamos dedicarnos a hacer proyectos especiales, sostenibles y singulares, pero lo que nos ha permitido seguir trabajando con clientes y empresas ha sido la dedicación personalizada, nunca se puede desatender esa relación personal con quien se trabaja.

Además, estar al día de las tendencias internacionales ha hecho que podamos avanzar, nos encontramos ante una profesión muy dinámica que evoluciona cada día y no puedes despistarte porque te quedas atrás. Lo mismo pasa con la innovación de técnicas de construcción y materiales, es absolutamente necesario ir mejorando los proyectos con diferentes técnicas y materiales. No podemos seguir realizando los mismos edificios que hace cinco años, no somos la misma sociedad ni tenemos las mismas necesidades.

¿Cuál diríais que es la mayor transformación a la que ha tenido que hacer frente la disciplina? ¿Y vuestro propio estudio?

La buena arquitectura y el oficio se mantienen a lo largo del tiempo. Lo que sí ha sufrido una transformación importante son los medios técnicos para el desarrollo de los trabajos y la cantidad de información que se maneja en un proyecto. Hace años se podía levantar una torre con unos pocos planos y ahora se genera una cantidad ingente de documentación para justificar prácticamente cada cosa que se monta en un edificio.

Y en relación a nuestro estudio, una de las transformaciones más revolucionarias, y de la que más orgullosos nos sentimos, ha sido la de ligar la calidad de los proyectos con las tecnologías existentes en cada momento. Por ejemplo, en cuanto detectamos el desarrollo de los proyectos llevados a cabo fuera de España hace 15 años, nos pusimos en marcha para la transformación interna hacia esta tecnología, permitiéndonos así estar cinco años por delante de nuestra competencia en el manejo de REVIT.

«No podemos seguir realizando los mismos edificios que hace cinco años, no somos la misma sociedad ni tenemos las mismas necesidades»

La búsqueda de la eficiencia energética y la calidad ambiental está presente en el ADN del despacho, ¿a través de qué soluciones priorizáis el confort y bienestar del usuario?

A través del diseño de los espacios de una forma biofílica, iluminación natural, materiales y acabados que induzcan a la mejora de la calidad mental de los usuarios, junto a un diseño muy cuidado del espacio arquitectónico.

¿Qué tendencias han llegado para quedarse en arquitectura?

La taxonomía de la sostenibilidad definida por la UE, no solamente por el título de edificio sostenible, sino por no empeorar más la situación y poner nuestro granito de arena para conseguir un mundo más sostenible. Hacemos edificios que no solamente son sostenibles, sino que además lo parecen, y vemos que empieza a ser una tónica general.

Hotel Meliá Phuket Karon (Tailandia).

¿Qué papel juega la industrialización en este escenario en el que prima diseñar un futuro sostenible?

Para nosotros la industrialización en 2D, es decir la prefabricación de piezas y el montaje en seco, es el futuro y estamos trabajando intensamente en esta línea. Esto nos está obligando a cambiar de “especificaciones por partidas” a “especificaciones por piezas” y sus correspondientes instrucciones de montaje, ver cómo se conectan entre sí.

Uno de los conceptos que abanderáis es que el propio vacío es forma. ¿Cómo se materializa esta idea en algún encargo que hayáis llevado a cabo recientemente?

Por ejemplo, en las dobles fachadas del edificio Arqbórea, en realidad no es una doble fachada, sino una superposición de planos donde ocurren cosas muy interesantes ligadas a la naturaleza y a la propia actividad de los usuarios de oficinas.

«Hacemos edificios que no solamente son sostenibles, sino que además lo parecen»

Edificio Arqbórea, en Madrid.

Clientes como Iberdrola, Sanitas o Mapfre han confiado en vuestra firma para diseñar sus sedes corporativas, ¿qué valor diferencial destacarías a la hora de proyectar espacios de trabajo?

Antes de comenzar a diseñar un edificio, es muy importante el conocimiento en profundidad de las necesidades y hábitos de los usuarios, siendo conscientes que cambian con el tiempo. En este sentido, las implantaciones tienen que ser efímeras, temporales y de bajo coste, sin perder nunca la calidad en su diseño. También hay que pensar en la RSC de las empresas y tenerla en cuenta en cada proyecto.

Nos gusta comprobar que edificios que se hicieron hace casi veinte años, como los mencionados en la pregunta y que en su momento tenían aspectos innovadores, siguen estando en la vanguardia. Es muy importante que los clientes sepan que hay que innovar para que los edificios no se queden obsoletos en unos pocos años. La palabra flexibilidad es nuestro primer “driver” a la hora de proyectar un espacio de trabajo.

Y en el ámbito residencial, ¿cómo se ven plasmadas las nuevas formas de habitar en los encargos que realizáis? Pongamos como ejemplo algún proyecto destacado como el edificio residencial Vitbox para Ebrosa en Las Tablas o Escalonia III para Aedas en Las Rozas.

Hay que ser imaginativos en la búsqueda de fórmulas de nuevas distribuciones interiores, modificando los conceptos tradicionales de relación entre habitaciones. Es de vital importancia, por ejemplo, dar luz natural a todas las estancias del edificio.

En el caso de Vitbox, además de aspectos como los mencionados anteriormente, se fragmentó la volumetría en seis edificios para fomentar las vistas y la ventilación natural del conjunto, frente a la típica disposición de manzana cerrada de Las Tablas. Esto fue un éxito, ya que tiene un aspecto mucho más ligero y no tanto de bloque enorme.

En Escalonia III se ha ido un paso más allá en la relación con el medio natural circundante y, gracias al uso de la geotermia, se han podido liberar las cubiertas de instalaciones. Esto nos ha permitido ofrecer a los usuarios un magnífico espacio ajardinado en las cubiertas de los edificios que permite establecer una continuidad visual entre el ajardinamiento de estas cubiertas y los Montes de El Pardo.

En todas ellas, el hecho de tener espacios al aire libre y la presencia de terrazas ha sido una prioridad.

«Hay que ser imaginativos en la búsqueda de fórmulas de nuevas distribuciones interiores, modificando los conceptos tradicionales de relación entre habitaciones»

El skyline Madrid se esculpe con algunas de vuestras obras, como la icónica “vela” de la sede BBVA o la inconfundible Torre de Cristal, ¿qué requisitos consideráis que debe tener edificios de tal envergadura para convertirse en iconos de la ciudad?

Los iconos lo son por una relación de escala y geometría respecto a la ciudad de su alrededor y por una serie de características formales que los convierten en elementos singulares por su diferenciación. Es importante ese factor diferencial, pero manteniendo siempre una coherencia y buena relación con el entorno en el que se asienta el edificio.

Finalicemos viajando a China. Algunas de vuestras actuaciones más relevantes se ubican ahí, ¿qué diferencias encontráis entre diseñar en España y en el país asiático?

En China la visualización virtual es la única presentación válida de presentar un nuevo proyecto. Otro aspecto que destacaríamos sería la capacidad que tienen, mediante bibliotecas sofisticadas y diseño generativo, para responder a los clientes a una velocidad de vértigo.

Restaurante Bonica, en Shanghái.

En Occidente no somos conscientes de la capacidad de evolución de la sociedad china, pudiendo decir en este momento que donde se está investigando más en la construcción es en dicho país. Nos interesa muchísimo estar en primera línea para seguir haciendo nuestros todos los cambios e innovaciones que podemos aplicar fuera de Asia.

Allí, la vida útil de los edificios y de las implantaciones es al menos la mitad de tiempo que en Europa, lo que afecta al diseño y al coste de amortización. Lo malo es que se produce más basura, más demolición; creemos que China tiene que evolucionar hacia una clara reutilización de los materiales, ya que al hacer las cosas más efímeras, si no se reutiliza y no se recicla, no será eficiente. Después de muchos años generando basura, y deshechos, se han dado cuenta de las bondades de reciclar y reutilizar, y es algo que podremos aprender de ellos en un futuro próximo.

«Debemos mantener siempre una coherencia y buena relación con el entorno en el que se asienta el edificio»

Xuhui Beiyang.