Alberto Amores: «La cámara es mi herramienta para disfrutar de la arquitectura»

Amores Picures es un estudio de fotografía fundado por el joven arquitecto Alberto Amores Montiel. Con tan solo 30 años y con mucho esfuerzo y proyección, se ha abierto paso entre los más destacados fotógrafos de arquitectura del país. En 2017 finalizó su formación como arquitecto en la Universidad CEU San Pablo con Matrícula de Honor en el Proyecto Final de Carrera y, posteriormente, se profesionalizó como fotógrafo en Escuela de Cine y Fotografía EFTI de Madrid.

¿Dónde y cómo nace tu pasión por fotografiar arquitectura?

En la Universidad. Fue un proceso gradual. Como era un alumno con aptitudes bastante mejorables y la oratoria no era mi fuerte, aprendí poco a poco a transmitir un concepto a través de una imagen. Maquetaba una idea y la fotografiaba, de esta forma empecé a desarrollar cierta sensibilidad y mejoré considerablemente. Utilicé la cámara como una herramienta para disfrutar de la arquitectura.

Aunque sea difícil quedarse con una sola, ¿cuál crees que es la fotografía que mejor te representa?

Mi primera fotografía de viajes, en Singapore. Aunque fue muy amateur, usé por primera vez una metodología que hoy como profesional sigo empleando. Intuitivamente y en el siguiente orden, tuve en cuenta, la composición del espacio, su interacción con la luz solar y un agente externo que pueda dar escala o sentido al espacio vivido. Es así de sencillo, en esto se basa mi fotografía.

¿Con qué equipo trabajas?

Una cámara Nikon con una lente descentrable. A parte del trípode y demás herramientas complementarias.

¿Cuál dirías que es la principal diferencia entre fotografiar interiores y fotografiar edificios? ¿Cómo se complementan dentro de un proyecto fotográfico?

Tanto para exterior como interior sigo mis propios patrones de composición. La única diferencia es la luz, que en interiores es algo más compleja y requiere un poquito más de técnica, pero por lo general, soy un apasionado de la luz natural, tanto para exterior como interior.

Para ti, ¿qué tiene que mostrar una buena fotografía?

Depende un poco de la disciplina, si la fotografía es de arquitectura, soy partidario de hacer encuadres poco forzados, dándole más protagonismo a la visión del arquitecto, es decir, composiciones sencillas que sean un reflejo fiel de la obra. Si, por el contrario, la modalidad es de retrato o de fotoperiodismo cobra más importancia el mensaje que transmite el sujeto o la acción que acontece.

«Si la fotografía es de arquitectura, soy partidario de hacer encuadres poco forzados, dándole más protagonismo a la visión del arquitecto, es decir, composiciones sencillas que sean un reflejo fiel de la obra»

¿Qué es en lo primero que te fijas antes de empezar una sesión?

La luz es el factor variable en mi fotografía, como dije antes, tienes que tener analizado cómo va a interactuar la luz solar con el espacio, esto es fundamental. Esta disciplina tiene un carácter bastante contemplativo, a veces, si la ocasión lo merece, una sola foto puede llevar horas.

Como arquitecto, ¿ha cambiado tu forma de ver la profesión esta dedicación por la fotografía?

Sinceramente no, porque mi recorrido laboral como fotógrafo de arquitectura empezó recién egresado de la Universidad. Nací como fotógrafo y arquitecto al mismo día. El cambio lo he vivido a través de mis camaradas de promoción, creo que hay un salto grande de los criterios académicos a la vida real.

¿Cómo es el diálogo con el responsable del proyecto?

Depende un poco del perfil del cliente. La sesión de fotos es la última fase en una obra. Como todos sabemos, suele tener momentos desagradables o procesos un poco cansinos, por ello, los arquitectos a veces asocian las sesiones fotográficas como algo positivo.

Con muchos de mis clientes acabo teniendo un vínculo de amistad. Aunque suene un poco «moña», creo que para el cliente a veces cuenta más los momentos vividos con un fotógrafo que el resultado de su fotografía. Eso sí, de la amistad tampoco se vive, hay que estar espabilado en cada encargo.

«Es fundamental tener analizado cómo va a interactuar la luz solar con el espacio»

Imágenes cedidas: © Amores Pictures