Entornos virtuales y colaborativos para industrializar la construcción sostenible

TEXTO: Nicolas Loupy, director de Dassault Systémes España y Portugal

Evolucionar en el sector de la construcción a través de la innovación y la digitalización son objetivos fundamentales para obtener y asegurar un futuro mejor y más sostenible. De hecho, según World Green Building Council, a nivel mundial, los edificios son responsables de casi el 40% de las emisiones de carbono y consumen el 50% de todos los materiales extraídos. Se estima que un tercio de todo el consumo energético del planeta se debe a este segmento. Por ello, acelerar la investigación y desarrollo de nuevos enfoques, basados en la nube es un reto actual junto a la creación de nuevos materiales más sostenibles y la descarbonización en toda la cadena de valor de la edificación. Teniendo en cuenta que  en España el sector de la construcción siempre ha ocupado y sigue ocupando un puesto esencial para la economía, suponiendo un 5,2% del PIB español, es necesario que se inviertan más recursos y nuevas tecnologías para conseguir un sector más sostenible y acorde a las necesidades actuales.

Ciudades inteligentes y construcción industrializada

El aumento de la población urbana en todo el mundo ha dado lugar al concepto de las «ciudades inteligentes», en las que las innovaciones digitales sirven para abordar los retos que han acechado a las ciudades durante mucho tiempo. El boom de la construcción vinculado a esto ha supuesto una mayor exigencia para arquitectos, constructores y para todos los gremios involucrados en esta área, que no solo tienen que construir estructuras y sistemas de forma armoniosa y eficiente, sino diseñarlas con vistas a una sostenibilidad a largo plazo y resolver distintos problemas de todas las partes interesadas.

La construcción industrializada es un objetivo cada vez más real que implica numerosas ventajas y beneficios. Entre ellos, según Frecom, podría llegar a suponer una reducción del 60% de emisiones de CO2 en su ejecución y costes más reducidos. Para ello, existen herramientas y soluciones que agilizan los procesos de planificación y operación en la construcción de edificios de forma sostenible y eficiente. Soluciones que permiten una ingeniería colaborativa en la que las partes interesadas resuelven los conflictos, negociando las ventajas individuales y colectivas. Esta colaboración se ve potenciada por un prototipo digital y un método computacional para abordar los problemas asociados al diseño de proyectos y sistemas complejos.

En la era de la conectividad, los datos y la interconexión, y una vez que la Metodología BIM ha permitido evolucionar los procedimientos tradicionales para el desarrollo de edificios e infraestructuras, se tiene la oportunidad de realizar el potencial completo de la tecnología mediante la integración de los procesos de diseño y ejecución dentro de un nuevo paradigma: la gestión completa del ciclo de vida del activo (BLM/ILM).

La ideación del Gemelo Virtual desde las primeras fases de planificación y definición del activo permite crear el modelo de datos que soporte el ciclo diseño-ejecución-entrega-operación asegurando la continuidad digital y permitiendo alcanzar plenamente los beneficios esperados de la trasformación en el sector. Las simulaciones realizadas en el gemelo digital facilitarán la validación de la viabilidad y el grado de eficacia, permitiendo seleccionar aquellas que resulten más rentables. La principal ventaja de BIM es que permite detectar problemas en las diferentes fases de un proyecto antes de ejecutarlas, que quedan registrados ofreciendo adicionalmente información sobre las actuaciones que se llevan a cabo para corregirlas. Esto se traduce en reducciones de tiempo, trabajo y, por tanto costes, destinados a la documentación del proyecto. Con BIM se coordina cada fase del proyecto, se documenta y se facilita su disponibilidad para todos los que trabajan en él, lo que también supone reducción de tiempo. Porque el tiempo es esencial en un proyecto sujeto a plazos, que se traduce en costes.

Además, se consigue evitar que un fallo en una de las etapas del proyecto obligue a rehacerlo y todo es más preciso. La digitalización también facilitará la anticipación de problemas de seguridad y la mitigación de los riesgos que puedan surgir, gracias a las simulaciones que ayudan a los gestores del edificio. Y todo en un entorno mucho más colaborativo y conectado.

El abanico de aplicaciones de la transformación digital para la mejora de la eficiencia de procesos es cada día más amplio. Contar con un edificio virtual de un edificio piloto, un «gemelo digital» conectado al edificio físico hace que pueda mejorar su gestión y optimizar su uso a partir de simulaciones en diferentes ámbitos o escenarios. La posibilidad de reunir y procesar toda la información generada sobre un edificio en un entorno digital aporta numerosos beneficios. Por un lado, los sistemas de inteligencia artificial permitirán prevenir fallos inesperados y mejorar el funcionamiento del edificio, lo que resultará en una evidente reducción de los costes. Además, este gemelo digital ayudará en la mejora de las operaciones, en tanto que ofrece información en tiempo real de todos los sistemas integrados en el edificio inteligente.

La transformación de la construcción se encuentra actualmente en un punto de inflexión. Gracias a la creación de experiencias de gemelos virtuales, se posibilita el ahorro de energía y el establecimiento de nuevas prácticas de seguimiento y ejecución sobre el terreno para la gestión de residuos. Es decir, un paso más en la renovación del sector.