La accesibilidad es en un factor decisivo a la hora de comprar una vivienda para el 58% de los españoles

Un 58% de los españoles afirma que la accesibilidad es un factor decisivo a la hora de comprar una vivienda, un indicador que pone de manifiesto la preocupación creciente por contar con un hogar adaptado a las necesidades, actuales o futuras, derivadas de la movilidad reducida.

Así lo recoge el informe “Accesibilidad, elemento clave de la vivienda” elaborado por la Fundación Mutua de Propietarios que analiza el estado actual de 25,8 millones de viviendas en esta materia, concluyendo que 2 de cada 10 personas con movilidad reducida han tenido que cambiar de domicilio por este motivo.

“España cuenta con un parque de viviendas envejecido, evidenciándose importantes carencias que impiden alcanzar una sociedad más igualitaria y justa en cuanto a la vivienda se refiere” señala la vicepresidenta ejecutiva de la Fundación Mutua de Propietarios, Laura López Demarbre, quien apunta a la necesidad de “fomentar políticas que promuevan la accesibilidad mediante ayudas públicas o privadas destinadas a las personas con movilidad reducida que necesiten adaptar su vivienda”.

De acuerdo con el estudio, un 31% de las personas con movilidad reducida encuentra dificultad para desenvolverse con normalidad en el interior de su vivienda, y un 28% ha realizado obras de adaptación en su interior. El principal elemento reformado son los aseos (69%), seguidos de dormitorios (25%), zonas exteriores (22%), puerta de acceso (15%), y salón/comedor (15%).

El informe “Accesibilidad, elemento clave de la vivienda” también destaca que un 12% de quienes no han realizado reformas esgrimen falta de recursos económicos para poder llevarlas a cabo.

El acceso a la vivienda

Sin embargo, el primer paso para que una vivienda pueda ser universalmente accesible se encuentra en el tramo de acceso al inmueble. En España, donde existen 9,8 millones de edificios destinados a viviendas, un 63% no son accesibles de la calle al portal debido a la presencia de escaleras en este punto, solo el 28% tienen rampa y un 22% carece de ascensor. Junto a estos elementos, se encuentran otros de igual importancia que contribuyen a que un edificio no sea accesible. En concreto, el 25% de los españoles encuentra dificultades al abrir el portal de acceso al edificio debido a su peso y un 39% señala que la puerta no se sujeta sola o se cierra demasiado rápido. Además, el 14% de los edificios no posee portero automático y, de los que sí lo tienen, el 68% no es accesible para una persona en silla de ruedas.

Claves de la vivienda accesible:

  • Las puertas de acceso deben tener 80 cm de ancho
  • La anchura mínima de los pasillos debe alcanzar los 90cm. Además, deben ser fácilmente maniobrables con silla de ruedas.
  • Los agarraderos de pared para mantener el equilibrio deben estar situados a una distancia adecuada entre sí para evitar caídas.
  • Los suelos deben ser antideslizantes y sin irregularidades.
  • La altura del mobiliario debe adaptarse al alcance de una persona en silla de ruedas (entre 0,4 y 1,4 m)
  • La encimera de la cocina o el lavabo no debe superar los 85 cm, dejando un hueco inferior para introducir las piernas de 70 cm.

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