Una rotunda volumetría y un juego de transparencias entre materiales

MADE.V arquitectos firma en Valladolid este edificio industrial para el uso de una empresa tecnológica dedicada a la robotización y automatismos del sector de la automoción. La parcela se ubica en un polígono industrial, donde el carácter desordenado y casual de las edificaciones industriales circundantes se resuelve con la clásica tipología de frentes de tramoya de naves de escasa calidad. La respuesta del proyecto es girar noventa grados el programa y mostrar el funcionamiento del edificio.

El edificio pretende resolverse atendiendo varias consideraciones importantes:

En primer lugar, hacer frente a la implantación en una parcela rectangular, buscando una solución ensimismada en torno a un gran patio, que evite la obvia frontalidad de las naves circundantes, y a la vez articule un programa complejo, con una zona de fabricación y otra de diseño e ingeniería. Así, se establecen dos grandes volúmenes prismáticos, separados por un gran vacío que forma el patio, y conectados a través de dos grandes cerchas-pasarela voladas que unifican la planta primera, dedicada a oficinas de ingeniería.

De este modo, las dos partes del programa quedan conectadas por las pasarelas, a la vez que estas permiten el paso por debajo a los camiones que acceden al patio para la constante carga y descarga sin interrumpir la actividad.

Un gran patio evita la obvia frontalidad de las naves circundantes, y a la vez articula un programa complejo con una zona de fabricación y otra de diseño e ingeniería

La construcción, industrial y modular, sin concesiones formales, consigue un carácter singular mediante la rotunda volumetría y un juego de transparencias entre materiales. El hall de acceso lo protagoniza una gran escalera colgada del techo y realizada con chapa curvada y plegada. Esta funciona como una escultura que se apropia del espacio de triple altura.

El edificio se caracteriza por tener una gran sofisticación tecnológica, característica de la empresa para la que se realiza en edificio. Se utilizan paneles sandwich de fachada realizado in situ, lo cual permite jugar con chapa, del mismo acabado, pero microperforada, obteniendo unos filtros que protegen de la luz solar en los momentos más acusados del día.