El momento de la arquitectura

Texto: Lluís Comerón, presidente del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España

Desde que los seres humanos abandonamos la vida nómada y cambiamos los abrigos de las cuevas por cabañas que configuraron los primeros asentamientos —y, con el paso de los siglos, viviendas, pueblos y ciudades—, construir, reformar y mejorar los espacios que habitamos y sus entornos urbanos constituye una actividad inherente a las sociedades humanas. Tan importante que ocupa, aproximadamente, al 10% de la población activa en todo el mundo.

La arquitectura es transformadora por naturaleza. Por eso, en un contexto de emergencia climática, degradación generalizada del entorno construido y un aumento de las desigualdades sociales debido a fenómenos como la globalización y el desarrollo de las nuevas tecnologías que, a su vez, han alumbrado nuevos hábitos de vida y nuevas necesidades en la población, apostar por la calidad de la arquitectura para mejorar el parque ya edificado y renovar y regenerar los tejidos urbanos se torna clave para preservar el bienestar individual y colectivo de las personas y restituir el equilibrio de la naturaleza, garantizando una transición justa hacia una sociedad más inclusiva y sostenible desde la triple perspectiva social, medioambiental y económica.

La ‘ola de renovación’ que van a impulsar en nuestro país los fondos europeos Next Generation y el Plan de Rehabilitación y Regeneración Urbana incluido en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia ofrece, por fin, a nuestro país la oportunidad de emprender la transformación que precisan nuestras viviendas, edificios, pueblos, ciudades y territorios, y de hacerlo de una forma generalizada, para que se beneficie de ella el mayor número de familias.

El desafío es extraordinario y acuciante. Un reto colectivo que exige capacidad técnica, rigor, profesionalidad y una visión holística, esencial, para optimizar los recursos históricos que va a recibir nuestro país con programas de intervención y proyectos que se adapten a las necesidades de cada hogar.

Como vigías del territorio y dotados de los conocimientos necesarios para aportar valor a cada intervención en rehabilitación que promueva la ‘ola de renovación’ que está a punto de comenzar, los arquitectos asumimos el reto, comprometidos con el bienestar de las personas; convencidos de que solo los valores de la arquitectura pueden construirnos un futuro mejor, respondiendo con solvencia y vocación de durabilidad a los grandes desafíos de nuestro tiempo: el cambio climático, los problemas de vivienda y la renovación urbana.

Los arquitectos debemos responder con solvencia y vocación de durabilidad a los grandes desafíos de nuestro tiempo: el cambio climático, los problemas de vivienda y la renovación urbana

Imágenes cedidas: © Ana Amado, Shutterstock