MRGO Arquitectos diseña el proyecto más ambicioso del Grupo Lalala: La Mamona de Castellana

MRGO Arquitectos diseña un restaurante y cervecería de alta gama que en sus pocos días de apertura ya se está convirtiendo en uno de los lugares más concurridos de la capital. Sus 235 m² de local y un gran jardín con barra exterior, así como un diseño curvilíneo, su localización y sus espectáculos en directo son las principales claves de su éxito.

Está ubicado en la planta baja del Edificio Castellana, una de las más prestigiosas localizaciones de la capital: el número 62 de Paseo de la Castellana. A primera vista, el aspecto moderno del edificio con fachada de cristal y líneas rectas, contrasta con el verdor de la vegetación del jardín del restaurante, así como con una decoración llamativa y rompedora, llena de curvas, que se adivina a través de los grandes ventanales. Es este gran contraste con el entorno y aspecto cuidadosamente salvaje lo que hace que resulte un lugar llamativo que invita a entrar.

El aspecto moderno del edificio con fachada de cristal y líneas rectas, contrasta con el verdor de la vegetación del jardín del restaurante, así como con una decoración llamativa y rompedora

Un mismo grupo, una experiencia diferente

La Mamona de Castellana es la última creación del Grupo Lalala junto a sus arquitectos e interioristas de cabecera: MRGO Arquitectos. Estos equipos son los responsables de muchos de los restaurantes de éxito de Madrid y son conocidos por reinventar las clásicas cervecerías madrileñas con una decoración fresca y atractiva y un producto gastronómico de calidad y asequible, como podemos ver en sus Bientiradas o Barras de las Bientiradas, entre otros proyectos.

No obstante, el objetivo de las Mamonas (de las que ya existen la de Aravaca, la de Chamberí y ahora la de Castellana) es el de proponer una experiencia diferente a sus otras líneas de restaurantes, siendo esta una más animada (con zonas de fiesta y cabina de dj incluida) y de más alta gama.

Esta apuesta por llevar las cervecerías del Grupo Lalala a otro nivel se traduce en un salto de calidad en los acabados del interiorismo, con diseños originales del estudio de arquitectura (la mayoría de las luminarias están hechas a medida), así como un uso de materiales asociados al lujo (los terciopelos que aportan un aspecto más elegante, el juego de mesas en distintos colores de mármol o piezas más especiales en latón). Todo ello con un toque cañero, moderno y salvaje.

Verde que te quiero verde

El interiorismo lo completa una gran vegetación por todo el local, un mobiliario de líneas curvas y toques de color en las telas, que combinan con los colores de las plantas y las flores.

El color verde, en la vegetación, en los azulejos de la barra redonda interior y en las telas de las bancadas, no solo es el color corporativo de La Mamona, sino que también se convierte en una clave en la identidad visual del proyecto y, junto a la madera de roble en el suelo, crean ese “rollo salvaje que buscábamos” cuenta Álvaro Mesonero Romanos, arquitecto y cofundador de MRGO Arquitectos.

¡Agárrense que vienen curvas!

Otra de las claves visuales de la identidad del proyecto son sin duda las curvas, presentes en el mobiliario, en la distribución de los ambientes y cambio de materiales en el suelo, creando caminos que invitan a un recorrido curvo en el espacio, y las “palmeras”. Las “palmeras” son dos estructuras de madera que van de suelo a techo, una dentro de la barra circular nada más entrar al local a la izquierda, y otra en el lado derecho, enfatizando así la altura de los techos y convirtiéndose en elementos fundamentales del proyecto. La escala de estas palmeras y su repetición dentro del local organizan el espacio interior, y lo hacen imponente a la vez que sugerente y lleno de rincones por descubrir. A su vez, redireccionan la mirada hacia el techo, donde se descubren unas bóvedas forradas con un papel pintado de motivo vegetal que solo se aprecia cuando se observa con atención. El techo se convierte así en un elemento decorativo también por disfrutar.

Las “palmeras” son dos estructuras de madera que van de suelo a techo, una dentro de la barra circular nada más entrar al local a la izquierda, y otra en el lado derecho, enfatizando así la altura de los techos

El spot definitivo para hacer afterwork

La Mamona de Castellana se diferencia del resto de oferta de la zona, entre otras cosas, por contar con uno de los pocos grandes jardines con mesas de terraza, además de barra cubierta en el exterior, así como áreas de fiesta tanto en el interior como en el exterior. Según explica Álvaro Mesonero Romanos, cofundador de MRGO Arquitectos: “Esta barra exterior cubierta es una de las claves de este proyecto. En el Paseo de la Castellana no vas a encontrar barras en las terrazas, solo mesas. Esto lo que permite es que haya un ambiente más dinámico, que la gente se pueda mover e interactuar entre ella. Además, está acristalada con lo cual, el hecho de estar cubierta y protegida hace que resulte apetecible como plan tanto para verano como para invierno. Esta barra externa, junto a la barra circular en el interior del local, convierte a La Mamona en un spot idóneo para eventos de afterwork”.

Cuidado al detalle

“No hay ninguna mesa mala” se atreve a decir Mesonero Romanos, arquitecto y cofundador de MRGO. “Desde todos los puntos del restaurante se ve todo el resto del restaurante. La idea era mantener la sensación de amplitud del local y hacer un ambiente inclusivo, donde los comensales pudieran ser partícipes de algo más grande, sin que pareciera un comedor. Logramos esto a través de espacios en diferentes alturas y la creación de áreas y rincones acogedores con personalidad propia. Es decir, creamos espacios dentro de un mismo espacio sin dividirlos literalmente, sino solo de manera visual o por estilos, a través del material en el suelo, tipo de asiento (bancada, sillas y taburetes), etc.”

Con una decoración llamativa y rompedora, y unas distribuciones pensadas para habilitar diferentes tipos de interacciones, esta Mamona promete marcar un antes y un después en la vida de las personas que trabajan en las oficinas colindantes y cualquier madrileño que busque un lugar donde la diversión tras la comida o la cena esté siempre asegurada.

Imágenes cedidas: © Juan Carlos Vega