Así es el centro social ubicado en un aldea de menos de 50 habitantes

Nos encontramos ante un centro social en la coruñesa aldea de Cornido (Carnota) firmado por el estudio Creus e Carrasco. El cubo de hormigón encajado en un desnivel tiene dos superficies de uso: una interior que es la sala del centro social, en la cota más baja, y otro plano superior, prácticamente al nivel de la carretera y que es un banco en medio de un jardín con unas estupendas vistas de la playa de Carnota y la ría desde Fisterra hasta el Monte Louro.

Una suave rampa casi a cota con la carretera permite entrar en el mirador sobre la cubierta y, desde la cota inferior, la puerta de la fachada sur permite el acceso a nivel a la sala principal. A pesar de ser un local de reducidas dimensiones, para uso de los habitantes de la pequeña aldea, el aseo es adaptado, teniendo en cuenta que, además, quizá la mayor parte de los usuarios sean personas de edad que pueden tener ciertos problemas de movilidad.

La forma compacta del edificio hace que su materialidad y volumen ayuden a conseguir unas condiciones naturales de protección térmica, de tal manera que las instalaciones dedicadas a este fin no necesiten gran demanda. El edificio tiene una ventana fija rasgada al oeste con dos piezas opacas móviles que permiten su apertura para ventilar y una puerta acristalada en la fachada contraria.

La luz entra tanto desde el este como desde el oeste por sus fachadas y, también, puede abrirse hacia el sur comunicando, en este caso a la misma cota, interior y exterior a través de un portalón de madera que se abre al campo. La carpintería es de madera de cedro y en el caso del ventanal al oeste, su diseño rasgado con el vidrio detrás de un marco saliente de madera permite la protección frente a la radiación solar de la tarde.

La cubierta es vegetal, utilizando plantas de la zona. En este caso se han elegido distintos tipos de ericas que son especies que abundan en este entorno de paisaje de la costa atlántica y que presentan una adaptación total a las condiciones del ambiente y que además visualmente forman un continuo con el paisaje inmediato. No requieren mantenimiento ni aporte de agua mayores.

Imágenes cedidas: © Héctor Santos-Díez