Bajo la lupa: tendencias en el diseño de espacios de trabajo

La creación de espacios abiertos, flexibles y colaborativos, la importancia del diseño biofílico, la irrupción del concepto home-office, la apuesta por zonas de descanso y desconexión, la búsqueda de una renovación del aire perfecta… ¿Qué necesitamos tener en cuenta a la hora de concebir los nuevos espacios de trabajo? Te lo cuentan en primera persona tres firmas referentes en el interiorismo de oficinas: Denys & von Arend, Coblonal y Lagranja Design.

Texto: Laura García-Barrios

Un antiguo cuartel militar reconvertido en la sede central del banco digital de criptomoneda XAPO. © Lagranja

No cabe duda de que la oficina ya no es lo que era. Aquel espacio jerarquizado, de colores apagados sin personalidad y con una planta a modo decorativo relegada a una esquina, ha pasado a mejor vida. El bienestar del trabajador es a día de hoy el eje vertebrador cuando se trata de crear zonas de trabajo y ambientes que fomenten el confort y la productividad. “La prioridad son las personas y, por tanto, buscamos que llegar a la oficina y estar en ella no sea algo desagradable” aseguran desde el estudio Denys & von Arend. En este sentido, la firma prioriza que dé gusto llegar a un espacio amable, confortable, donde vamos a estar muchas horas, que dispongamos de lugares más privados donde la concentración sea posible, de pequeños refugios donde hacer una llamada privada no sea difícil, pero también donde se puedan reunir dos personas sin tener que ocupar una sala grande, donde poder tomar un café mientras se hace el briefing del día o lugares amplios y flexibles donde hacer un evento. “Todo eso se consigue conociendo muy bien al cliente y distribuyendo de una forma muy lógica y equilibrada los espacios, un buen layout es la piedra angular de un buen proyecto”, sentencia Patricia von Arend, socia fundadora de D&VA.

Lo cierto es que el bienestar de las personas hoy está por encima de otros valores que antes eran prioritarios, tales como el aprovechamiento del espacio o la inclusión de despachos de directivos con luz natural —que dejaban las partes centrales únicamente con luz artificial en el open space—. Ahora es más importante tener zonas de descanso y desconexión que mayor número de mesas de trabajo. De esta manera, puntualizan desde el estudio, “hemos avanzado en el bienestar, la comodidad y la productividad de todas las oficinas. Hay que retener el talento y el empresario ha entendido que esto se logra mediante oficinas bonitas, prácticas, bien pensadas, organizadas y, sobre todo, humanas”.

Para retener el talento hay que apostar por oficinas bonitas, prácticas, organizadas y, sobre todo, humanas


“Con el tiempo se ha hecho evidente que son necesarios ciertos espacios privativos para ciertas reuniones y que los espacios se deben concebir a partir de las interacciones y funciones y no necesariamente por el organigrama o departamentos” apunta Joan Llongueras, socio fundador de Coblonal. La firma da prioridad a favorecer aquellas interacciones que la empresa presenta como necesarias o deseables y diseñan espacios para que se puedan dar en las mejores condiciones. “En las oficinas se hace evidente la distinción entre lugar y espacio tan bien descrita por De Certeau, en que los espacios se entienden como lugares practicados y son precisamente las cosas que pasan en ellos las que dan la dimensión de espacio” recalcan desde Coblonal. Así, un mismo lugar puede ser diferentes espacios dependiendo de las actividades que allí se desarrollen. Esto nos lleva a la paradoja de diseñar espacios, pero solo poder construir lugares con la esperanza que las interacciones que allí se den los conviertan en los espacios deseados o imaginados. O incluso mejor, que las interacciones que allí se den, gracias a la creatividad de las personas que los habitan, los conviertan en espacios aún mejores, inimaginables previamente. “Quienes queremos diseñar espacios útiles para la interacción tenemos que contar siempre con esta potencia creativa difícilmente previsible” puntualiza Joan Llongueras.

Donde se trabaja y se convive

“Uno de los objetivos que nos mueve a la hora de diseñar nuevos espacios es el de crear espacios con alma, indispensable en el caso de las oficinas” afirma José Manuel Fernández, Head of Interior Design de Lagranja Design. En el escenario actual, donde el teletrabajo ha ganado terreno frente al trabajo presencial, es necesario crear espacios de pertenencia. “Espacios donde los usuarios se relacionen, se sientan cómodos y, sobre todo, espacios con los que los usuarios se sientan identificados” puntualizan desde el estudio. La implementación de los valores de marca en el propio espacio se fusiona con la necesidad de conseguir espacios flexibles que respondan a las nuevas necesidades derivadas de nuevas formas de trabajo: videoconferencias, teambuilding, reuniones informales, zonas de concentración, personalización…

Por su parte, en D&VA tienen claro que una de las tendencias más importantes desde hace algunos años es la creación de espacios abiertos y flexibles, entornos donde los usuarios puedan desempeñar tanto su trabajo privado como reunirse, ya sea de forma informal o profesional, con sus compañeros. “Estos espacios intermedios funcionan como pulmones, espaciando y separando departamentos. También los espacios colaborativos toman gran valor como punto de unión, ya que fomentan el compañerismo y las sinergias entre los empleados” apuntan.

En los últimos años las oficinas han ido adoptando espacios y materiales más propios del hogar que de los espacios tradicionales

Se apuesta por sofás y butacas que aporten un mayor confort. Proyecto de D&VA © Vicugo

Trabajar como en casa

Actualmente las oficinas y los hogares se dan la mano más que nunca. “En los últimos años, las oficinas han ido adoptando espacios y materiales más propios del hogar que de los espacios tradicionales” apunta Joan Llongueras. Con la explosión del teletrabajo este camino intermedio se ha disparado, ya que un mayor número de personas ha probado en primera persona las ventajas de gozar de materiales y piezas de mobiliario que hasta el momento no eran habituales en las oficinas. Desde Coblonal señalan que la madera natural se abre paso ante las melaninas, mientras que sofás, butacas y cocinas de mayor calidad se abren paso ante piezas de poco valor y duración. “Aunque esta nueva tendencia puede requerir de una mayor inversión inicial, la inversión es más duradera en el tiempo, el mobiliario envejece mejor y, sobre todo, aporta un beneficio inmediato de confort y bienestar al conjunto de los colaboradores” afirma Joan Llongueras. La innovación y ruptura que hace un par de años presentaba su estudio, en la barcelonesa plaza Tetuán, hoy se establece como un camino cada vez más habitual para concebir un espacio de trabajo.

No es algo nuevo, ya era una tendencia imperante en el diseño de oficinas, pero con la llegada de la pandemia, y con ella el teletrabajo, “la necesidad de crear nuevos espacios que nos hagan sentir en un sitio protegido y confortable se ha convertido en algo prácticamente obligatorio” señala José Manuel Fernández en representación de Lagranja Design. Es evidente: la home-office ha pasado de ser la excepción a presentarse como la nueva norma.

Creando nuevos ambientes

“Los materiales y elementos que antes eran impensables en una oficina ahora cobran importancia” aseguran desde D&VA. El estudio apuesta por la incorporación de tejidos para cortinas divisorias, alfombras, cojines decorativos en sofás cálidos y confortables, así como juegos para desconectar. “Si tengo que escoger un solo material yo diría los tapizados, ya sea en lugares para sentarse o para crear zonas de silencio y bienestar como los phone booth” afirma Patricia von Arend. Desde la firma consideran de gran interés la instalación de terrazas bonitas con zonas para practicar yoga a primera hora, cafeterías donde se hacen negocios… Además, las plantas naturales y frondosas cobran relevancia.

En esta filosofía se muestra muy alineados también desde Lagranja Design: “el diseño biofílico ha pasado de una simple anécdota a estructurar la mayoría de los proyectos de interiorismo actuales, en cuanto a espacios de trabajo se trata”. Plantas naturales, iluminación circadiana, materiales sostenibles y consumo energético cero definen gran parte de los nuevos espacios de trabajo.

El diseño biofílico ha pasado de una simple anécdota a estructurar la mayoría de los proyectos de interiorismo actuales

Para muestra un botón

Entre D&VA, Coblonal y Lagranja Design suman un sinfín de proyectos en los que han puesto en práctica esta nueva forma de concebir los espacios de trabajo. En el portfolio del primero de ellos encontramos unas oficinas en Madrid para una productora de series con una superficie de 2.200 m2. “Hemos diseñado un concepto muy potente, El Backstage: toda la planta se articula con un eje central, el ON en blanco puro donde el lienzo en blanco está preparado para la creación, y el OFF en colores más oscuros, donde se refuerza el concepto y la imagen corporativa” explican desde D&VA. El estudio tuvo en cuenta que el espacio permanece abierto las 24 horas del día, por lo que su máxima fue crear una oficina donde el trabajador se sintiera como en casa, “permitiéndole crear y producir nuevas y fascinantes historias”.

En el caso de Coblonal, su último trabajo consiste en unas oficinas para SIMSA en el distrito del [email protected], en el barrio del Poblenou de Barcelona. Las instalaciones disponen de despachos y zonas de trabajo en espacio abierto adecuados al tipo de actividad de cada equipo y el conjunto de interacciones habituales. “En planta, podemos distinguir un núcleo central que alberga zonas de interacción, mientras que alrededor se sitúan oficinas específicas y dos amplias zonas de trabajo al estilo open-space” comentan desde la firma. En este proyecto ha sido muy importante determinar qué equipos acostumbraban a trabajar solos delante del ordenador, cuales precisaban de una interacción continua con otras personas de forma presencial y cuales mantenían comunicación con otras personas fuera de la oficina de forma continuada. Por su parte, destaca la transparencia de las puertas y divisoras entre despachos y salas de reuniones, que ofrecen una sensación de amplitud y son toda una declaración de principios para la empresa.

Finalmente, Lagranja Design acaba de terminar dos proyectos de oficinas para dos empresas muy diferentes: Xcelirate y Doctoralia. “Aunque el primero tiene un componente lúdico mucho más marcado, en ambos casos se trata de espacios donde se respira la esencia de la empresa” señalan. Se han priorizado los espacios comunes y de relación: ágoras, salas de juegos, cocina, comedor. Un mobiliario funcional pero con un componente doméstico se utiliza tanto para los momentos de ocio como para las tareas de trabajo y concentración, “huyendo de esta manera del clásico mobiliario de oficina y aportando calidez y cercanía para conectar emocionalmente con un nuevo usuario”. Un usuario que, sin duda, necesita nuevos espacios para adaptarse a las nuevas formas de trabajo.

Imágenes cedidas: © Vicugo, © Lagranja, © Víctor Hugo, © Sandra Rojo