Cano y Escario Arquitectura: “Subrayamos al cliente, a la sociedad, subrayamos la arquitectura”

Es sorprendente comprobar cómo, tras tres décadas enriqueciendo el ejercicio arquitectónico, el estudio que lideran Benjamín Cano y Diego Escario no ha perdido ni un ápice de su apuesta por una arquitectura responsable, inteligente, perdurable, equilibrada y, sobre todo, subrayada. Siempre, por supuesto, a la vanguardia de las últimas técnicas y soluciones con el fin de diseñar hogares de ensueño que presuman de un lenguaje amable e integrador. Cogemos lupa, papel y lápiz y nos embarcamos en una travesía entre elementos ondulantes, sinuosos y variables. No hay duda, la producción de Cano y Escario Arquitectura es un ejemplo a seguir digno de estudio.

Diego Escario y Benjamín Cano.

Sois defensores de la arquitectura subrayada, ¿en qué consiste y qué compromiso hay detrás de esta visión?

Benjamín Cano. Se trata de subrayar a otro, de desplazar el centro de gravedad hacia otro. Subrayamos al cliente, subrayamos a la sociedad, subrayamos la arquitectura. Somos una firma de arquitectura. Cuando el cliente confía en nosotros, cuando firmamos, asumimos el compromiso con todo nuestro oficio y responsabilidad. El reto del cliente es nuestro reto.

¿Cuál es la primera pregunta que le haríais a un potencial cliente?

BC. Más bien queremos y pedimos las preguntas del cliente. Nosotros damos soluciones y nos gusta dar un repertorio —con jerarquía— de diferentes soluciones y oportunidades, tanto estratégicas como compositivas.

¡Y habrán sido muchas preguntas de clientes tras más de 30 años proyectando! ¿Con qué os quedáis de esta dilata trayectoria desde que se fundase el estudio en 1988? ¿Cómo ha cambiado la disciplina arquitectónica?

BC. Hemos mantenido una tensión disciplinar constante, o constantemente creciente en todos los campos, en todos los encargos: colegios, bibliotecas, iglesias, rehabilitaciones, viviendas en todas sus especialidades … Con un trabajo grande de equipo, hemos ido incorporando diferentes técnicas de diseño y de ayuda al desarrollo del proyecto, tales como modelados y construcción en BIM, vídeo, realidad virtual, etc.

Campos muy diversos pero donde siempre imperan ciertos valores. ¿Qué singulariza un proyecto firmado por Cano y Escario?

BC. Máxima responsabilidad, alto grado de exploración e investigación de expectativas: oportunidades, tramitación, construcción, costes, funcionalidad, presencia, ciudad… En estos 33 años podemos hablar de una trayectoria y un lenguaje arquitectónico dialéctico, contundente e integrador. Hemos querido, además, que esta larga trayectoria se vea plasmada en un libro retrospectivo que incluirá nuestros trabajos más destacados de estas tres décadas, y que os adelantamos que pronto verá la luz.

Vamos a meternos de lleno en el mercado inmobiliario… ¿en qué situación se encuentra? ¿Qué papel juega la colaboración entre empresas y el sector público?

Diego Escario. El momento es interesantísimo y viene impulsado por el momento social, sanitario y económico que vivimos. La vivienda ha recibido un fuerte impulso tras la pandemia al ser aún más valorada como elemento vital para el equilibrio de nuestros hábitos de vida y trabajo. La colaboración publico-privada sigue aumentando. Las administraciones están viendo cómo orientar parte de las fuertes inversiones sociales necesarias directamente a través de las empresas, y no de los impuestos directos, constituyendo así otra fuente recursos para la sociedad. Un ejemplo está siendo la concesión administrativa de suelos a empresas para que construyan vivienda en alquiler a precios de protección oficial.

Vuestro estudio redefine la vivienda, apostáis por edificaciones vanguardistas. ¿Qué fórmulas nos permiten explicar el nuevo modo de habitar?

DE. Las sociedades avanzadas siguen persiguiendo la felicidad absoluta, material y espiritual, mientras que las emergentes luchan aún por la supervivencia, encontrando estas, en ocasiones en esa búsqueda, la felicidad más rápido que las primeras. En Europa el nivel de exigencia es cada vez mayor y eso hace que los arquitectos tengamos un desafío permanente y apasionante.

Distinguimos entre los requerimientos históricos difícilmente mutables como son la luz, el espacio, la profundidad de vistas, los volúmenes, las texturas… y otros novedosos como la eficiencia energética, la conectividad, el confort lumínico, la digitalización, la domótica, etc.

El nuevo modo de habitar corresponde con un nuevo hombre superconectado, con menor necesidad de trabajar presencialmente, con una mayor facilidad para el transporte arrendado, que valora mucho su ocio, que comparte las responsabilidades domésticas con su pareja, que concilia su trabajo con su familia, que valora mucho la naturaleza, que demanda espacios al aire libre diseñados, y con un nivel de exigencia general muy alto. Igualmente, ha aumentado la identificación del comprador con la imagen del edificio donde decide habitar.

Como puede verse, la fórmula que define el nuevo modo de habitar es muy compleja, pero también es cierto que, en concordancia, la valoración de la arquitectura dentro del producto inmobiliario ha crecido sostenidamente estos años.

Residencial La Garena para Progilsa en Alcalá de Henares (Madrid).

¿Qué proyecto firmado por Cano y Escario describiría mejor los nuevos requerimientos que demanda tanto promotor como propietario?

DE. En general estos últimos siete años se han empapado todos nuestros proyectos de estos nuevos requerimientos, pero es cierto que la transformación ha desembocado en algunos proyectos singulares que han contribuido al nuevo paradigma. Es el caso de Atria y Alea para Neinor Homes, Isla de Salvora para Gestilar, Naktam y Estellae para Ibosa, Las Eras en Villalba para Habitat, Madrid 127 en Getafe para Q21, Piteas en Pozuelo para Aedas, o la torre residencial de Malilla Valencia para Acciona.

En lo referente al ahorro de energía, ¿qué sistemas pasivos se implementan en estas construcciones?

DE. Los sistemas pasivos han sido una fuente de inspiración para el desarrollo de las nuevas envolventes de nuestros proyectos residenciales. Los vuelos, las terrazas, las cornisas, los aleros y los elementos verticales han sido los protagonistas de la generación de las dobles fachadas, que antes estaban circunscritas a los edificios corporativos.

En el caso de Alea Homes, uno de vuestros últimos trabajos residenciales, dos volúmenes se individualizan, evitan tocarse en la esquina, adquieren personalidad propia. ¿Cómo se consigue este efecto? ¿Qué soluciones se han llevado a cabo?

DE. Alea Homes es el resultado de romper una manzana cerrada en dos piezas como bloque abierto, en un ámbito que tenía una ordenanza que permitía esta flexibilidad. De este modo, conseguimos una permeabilidad mágica entre el ámbito interior y el exterior de la ciudad. Estos dos elementos cobran personalidad propia y ordenan con su peso el cuadrante en la macro-manzana donde se ubican. Esta personalidad la reforzamos mediante su curvatura y su singularización formal. El punto de tensión entre ambos bloques conforma la entrada a la promoción evocando las entradas de los palacios egipcios entre dos masas verticales casi infinitas. El diálogo entre ambos volúmenes se fue reforzando durante el proyecto a medida que evolucionaba la genética formal obligada por su función. Todas las terrazas se abren al interior de la zona común sur, y sur-este con grandes huecos y terrazas, mientras que los dormitorios se abren al norte y poniente con huecos más recortados.

Alea Homes para Neinor en San Sebastián de los Reyes (Madrid).

Diseñáis un sinfín de viviendas pero, ¿cuál sería realmente vuestra casa ideal?

DE. Nuestra casa ideal probablemente no llegue a existir nunca, aunque sí tenemos ciertos indicios de cómo sería: tendría las vistas a la cornisa oeste de Madrid de un ático de Floresta Aravaca Inbisa, las zonas comunes de Piteas Aedas, la distribución de una unifamiliar de Lazarejo Q21, las calidades de García de Paredes 4 Grosvenor, la economía de Bulevar Vallecas Libra… Nuestra ilusión y desafío debe seguir siendo diseñar la casa ideal para cada ubicación y programa.

BC. Mira mi casa personal “Las Losillas”, cielos amplísimos, vistas lejanas, porches aireados, huerta, muros de piedra encalados. Tradición y modernidad, vernáculo y contemporáneo.