Sal Mestiza: un viaje por tierras mexicanas sin salir de Madrid

El estudio de Juan Bengoa nos cautiva con su último trabajo, un restaurante acogedor e impactante que nos transporta al mismísimo México para vivir una experiencia única de principio a fin. Ubicado en Madrid, Sal Mestiza no deja indiferente a nadie, los tonos terrosos de la naturaleza inundan el local y la vegetación entra sin previo aviso para llenarlo todo y trasladarnos a un bosque urbano.

La experiencia en Sal Mestiza empieza incluso antes de cruzar las puertas del local. Desde la calle se percibe un espacio que llama la atención por el especial cuidado que se ha tenido a la hora de concebir la iluminación. Se ha utilizado una temperatura muy baja que nos transporta a un lugar cálido donde el sol lo baña todo. En el interior, el comensal encuentra un espacio con las paredes en crudo, contando la historia del lugar en el que nos encontramos, recuperando trozos de pared de ladrillo visto y respetando las marcas que se crearon durante la obra. Siguiendo el concepto de crudo, se han diseñado los apliques de pared especialmente para este espacio, marcando ritmos que continúan a través del agallonado de las bancadas.

La gama de colores se centra en los tonos terrosos de la naturaleza (blanco, crudo, beige y marrón) solamente interrumpidos por el brillo del latón. Dentro de esta paleta tan acotada, se ha conseguido el movimiento a través de la textura de los distintos materiales que se encuentran dentro de esta gama: madera, mármol, piel, yeso y vegetación seca y preservada que evocan el mundo natural.

La joya de la corona es el alzado de espejos nada más entrar, un elemento decorativo con una esencia geométrica muy arquitectónica que refleja de manera compartimentada el espacio que tiene enfrente, reinterpretándolo.

Reinventando lo tradicional mexicano

En Sal Mestiza se huye de clichés y convencionalismos, de ideas demasiado inmediatas que nos llegan habitualmente cuando pensamos en México. El estudio ha descartado los adornos para quedarse con la esencia, y esta experiencia estética va de la mano de la experiencia gastronómica que vives dentro.

Más allá de razas, colores, sabores y formas, el restaurante ofrece una experiencia integral con base en la evolución de la cocina y coctelería mexicana. Sal Mestiza es una manera de ver la vida generando experiencias que conecten a las personas entre sí y con los lugares que habitan.

Cada espacio profundiza en las relaciones a través de un aura clandestina y un chupito de mezcal o tequila. Sal Mestiza es un sitio para gozar, compartir y salir del mundo habitual. Los aromas, los colores y el servicio trasladan a los clientes a un ambiente sin igual.