El hospital del futuro es polivalente y centrado en las personas

Firmado por PMMT Arquitectura, el edificio hospitalario polivalente del Parc Sanitari Pere Virgili de Barcelona se ha desarrollado para contingencias especiales, permitiendo apoyar a la red sanitaria existente al reforzar el número de camas de UCI disponibles en épocas de crisis como la del covid-19. Su diseño es eficiente desde el punto de vista de la operativa médica, compacto, flexible y escalable.

Este edificio hospitalario polivalente es fruto de una investigación para dar respuesta a la llegada del covid-19 en marzo del 2020. Está pensado para dar soporte a la red sanitaria existente en un momento de pandemia e, incluso, en un futuro, puesto que puede transformar su uso según las necesidades del centro sanitario al que está vinculado.

La organización del edificio es muy eficiente y segura para los profesionales, pero también está ideada para ofrecer espacios humanizados, pensados para las personas que los tienen que habitar, desde los pacientes o los sanitarios hasta el personal de mantenimiento.

Es un edificio planteado como un satélite de un hospital existente, aprovechando las infraestructuras y un terreno disponible dentro del recinto hospitalario. Esto hace que sea un edificio en altura, para adaptarse a solares pequeños o de orografía complicada. Consta de 4 plantas y ocupa la menor superficie de solar posible para el número de camas planteadas. En concreto, tiene una superficie de ocupación en planta de tan solo 975 m2 para 88 camas. Se apuesta por un modelo de construcción modular, compuesto por 62 módulos de 5 m x 15 m, y una superficie construida de un total de 3.900 m2. Los módulos se apilan y los núcleos de comunicación acaban de rigidizar el conjunto. La modularidad, por un lado, ha permitido simplificar y acelerar el proceso constructivo y, por otro, dar mucha flexibilidad al uso.

El proyecto y la obra se han realizado en veinte semanas con un sistema industrializado diseñado para una vida útil de más de cuarenta años. La construcción off-site de los módulos de estructura y las fachadas ha permitido reducir términos. La gestión de todo el proceso ha seguido la metodología Lean construction, con un seguimiento de la planificación y las restricciones para gestionar la obra a tiempo real.

El uso se puede transformar en un futuro según las necesidades del centro. En este sentido, se incorporan diferentes estrategias de flexibilidad:

  • La ventana paramétrica permite recibir tabiques interiores cada metro, facilitando el cambio de distribución sin afectar la fachada. Además, esta ventana se repite a todas las fachadas facilitando mucho el proceso de fabricación y montaje.
  • Previsión de bajantes de reserva para facilitar la transformación a consultas.
  • Habitaciones: actualmente existen diferentes tamaños de habitaciones de 5, 3 o 2 personas pensadas en un contexto de pandemia. Se han diseñado pensando en poder dividir las grandes con una distribución de elementos en el techo doblados y con almacenes que serán futuros baños.

Cuenta con un diseño eficiente desde el punto de vista de la operativa médica, basado en la eficiencia y en la reducción de los recorridos que ofrecen el máximo dominio visual entre el control de enfermería y optimiza el trabajo de los profesionales.

La modularidad, por un lado, ha permitido simplificar y acelerar el proceso constructivo y, por otro, dar mucha flexibilidad al uso

Relación con el entorno

El edificio se integra en el contexto urbano a escala ciudad. La volumetría, la ubicación y el color blanco de las fachadas se asimilan a la del resto de edificios existentes al Parc Sanitari. A la escala de los usuarios, encontramos un patio de acceso a lo largo de la fachada principal que resuelve la fuerte pendiente de la calle, contando con un desnivel de 5 m de extremo a extremo del edificio. Este espacio de transición permite tener diferentes accesos separados, necesarios para diferenciar los circuitos limpios y sucios y los usos públicos o técnicos. Los usos de este espacio a lo largo de la fachada van desde un espacio enjardinado de espera al exterior para realizar pruebas PCR a un espacio más protegido de la calle para la salida de residuos y morgue.

Espacios pensados para las personas

El proyecto sitúa al usuario (pacientes, sanitarios y personal de mantenimiento) en el centro de su diseño con una arquitectura que participa activamente de la humanización en la atención sanitaria. El edificio aprovecha el emplazamiento donde se sitúa, sobre la montaña de Vallcarca con vistas sobre la ciudad, haciendo llegar la luz natural y las vistas a todos los espacios, incluidos baños y las UCI. Todo ello afecta positivamente en los pacientes, manteniendo los ritmos circadianos y su bienestar. Los materiales de revestimiento interiores, con el uso de la madera y de diferentes imágenes de naturaleza, ayudan a alejar el espacio interior del imaginario hospitalario aséptico.

La volumetría, la ubicación y el color blanco de las fachadas se asimilan a la del resto de edificios existentes al Parc Sanitari

Autores: PMMT arquitectura | Patricio Martínez, Maximià Torruella, Luis Gotor

Fecha de inicio de la obra: septiembre 2020

Fecha de finalización de la obra: febrero 2021

Dirección: Calle Esteve Terradas 30, Barcelona

Superficie construida: 4.066,64 m2

Presupuesto (PEC): 13.892.787,92 euros

Cliente: Servei Català de la Salut (CatSalut)

Constructora: UTE FastIcovid:  Calaf + Serom + Cimelsa