Un carácter dual a través del contraste en su materialidad

Este proyecto, encargado a Arenas Basabe Palacios Arquitectos, ha consistido en el diseño, ejecución y construcción de un edificio residencial en la calle Claudio Coello 121, en pleno barrio de Salamanca (Madrid). Su excepcional ubicación supone una oportunidad y a la vez un reto por su presencia visible desde el puente de Juan Bravo en la Castellana.

Hacia la calle Claudio Coello, el edificio responde a la organización clásica del barrio, de fachadas tripartitas con zócalo, cuerpo y coronación. Esta vista más urbana se muestra estricta, sin ornamento, modulada mediante un despiece de paneles prefabricados de hormigón blanco. Sin embargo, hacia su interior, una fachada más ligera y amable se abre hacia el jardín mediante grandes paños de vidrio cubiertos de una celosía de madera. Un volumen bajo en forma de vivienda en dos alturas cierra el jardín otorgando escala humana al conjunto edificado.

El proceso de diseño ha incorporado la participación de los usuarios en la configuración de su vivienda. Tras definir una banda tipo de espacios servidores (almacenaje, vestidores, servicios, instalaciones, etc.), se ha interpretado este soporte en cada planta según las necesidades y requisitos de los habitantes, haciendo su casa a medida desde un patrón colectivo de diseño. Por su parte, el cuidado diseño constructivo ha permitido que el edificio destaque por una alta calificación en eficiencia energética. Se ha prestado especial atención a la composición de la envolvente, seleccionando aislamientos y carpinterías óptimas, junto a la contribución de la celosía de madera para el control de la incidencia solar, garantizando así las mejores vistas sobre la ciudad y manteniendo la privacidad de los usuarios en sus espacios domésticos.

La innovación en soluciones técnicas ha definido un sistema centralizado de instalaciones de gran eficiencia, optimizando la energía consumida en función de la demanda cambiante de los usuarios. Este sistema centralizado constituye un esqueleto central que, junto con el diseño arquitectónico, ha ofrecido una gran flexibilidad en el proceso de personalización.

Un volumen bajo en forma de vivienda en dos alturas cierra el jardín otorgando escala humana al conjunto edificado